El USS Bunker Hill (CV/CVA/CVS-17, AVT-9) fue uno de los 24 portaaviones Essex construidos durante la Segunda Guerra Mundial para la Marina de los Estados Unidos. El buque fue bautizado en honor a la Batalla de Bunker Hill en la Guerra de la Independencia de Estados Unidos y fue comisionado en mayo de 1943.
Servicio en la Segunda Guerra Mundial
El Bunker Hill operó en el Teatro del Pacífico y formó parte de varias formaciones de portaaviones que realizaron ataques aéreos, escoltaron invasiones anfibias y proporcionaron apoyo cercano a las fuerzas estadounidenses durante las campañas contra Japón. Sus aviadores participaron en incursiones y operaciones de escolta durante las campañas de las islas del Pacífico, apoyando desembarcos y ataques contra objetivos enemigos en las Marianas, Filipinas, Iwo Jima y Okinawa, además de realizar ataques contra objetivos en las islas japonesas y bases enemigas. Como otros portaaviones de la clase Essex, su fuerza aérea embarcada combinaba cazas, bombarderos en picado y aviones torpederos, cumpliendo misiones de superioridad aérea, ataque a tierra y protección de la flota.
Ataque de kamikazes y bajas
Mientras cubría la invasión de Okinawa, el 11 de mayo de 1945 el Bunker Hill fue alcanzado por dos kamikazes en rápida sucesión, lo que provocó incendios y explosiones masivas a bordo. Los fuegos afectaron la cubierta de vuelo, los hangares y áreas donde se almacenaban y rearmaban los aviones; la detonación de combustible y municiones aumentó la magnitud de la catástrofe. El ataque produjo más de 600 bajas en la tripulación y el personal embarcado: 346 muertos confirmados, 43 desaparecidos y aproximadamente 264 heridos (un total aproximado de 653 bajas). Tras un intenso trabajo de control de daños por parte de la tripulación y buques de apoyo, el Bunker Hill logró detener los incendios y mantenerse a flote, pero quedó gravemente averiado y fuera de combate.
Reparaciones y servicio posguerra
El buque fue enviado a puerto para efectuar reparaciones, que lo mantuvieron fuera de acción hasta el final del conflicto. Tras la guerra, el Bunker Hill fue retirado del servicio activo y colocado en reserva; en la posguerra fue reclasificado sucesivamente (CVA/CVS/AVT) conforme cambiaron las necesidades y doctrinas navales. Permaneció en la flota de reserva durante años y finalmente fue dada de baja y entregada para desguace en la etapa de reducción de la flota de portaaviones de la Segunda Guerra Mundial.
Características y tripulación
Los portaaviones de la clase Essex, entre los que se incluye el Bunker Hill, eran buques de gran capacidad para la época: diseñados para embarcar y operar decenas de aeronaves, con buen blindaje, potencia de propulsión que les permitía mantener la velocidad de las formaciones de portaaviones y una combinación de artillería antiaérea para defensa próxima. La dotación habitual combinaba personal de la marinería, aviación embarcada y unidades de mantenimiento y control de daños; durante la guerra el número de tripulantes variaba según la misión y la aviación embarcada.
Legado
El ataque al Bunker Hill está considerado como uno de los episodios más mortíferos sufridos por un portaaviones estadounidense durante la campaña de Okinawa debido al elevado número de víctimas y a los daños materiales. La acción y el sacrificio de su tripulación son recordados como ejemplo del peligro al que se enfrentaron las fuerzas navales en el Pacífico. El buque y su dotación recibieron condecoraciones y reconocimientos por su servicio, y su historia forma parte de la memoria naval de la Segunda Guerra Mundial.