El Campeonato de Europa de Fútbol de la UEFA 2004 (o simplemente Eurocopa 2004) fue el duodécimo torneo del Campeonato de Europa de Fútbol de la UEFA, un torneo de fútbol que se celebra cada cuatro años para las naciones europeas. Se celebró en Portugal entre el 12 de junio y el 4 de julio de 2004. La Eurocopa fue otorgada a Portugal en 1999. El ganador fue Grecia tras un 1:0 contra Portugal en la final; el gol decisivo lo marcó Angelos Charisteas. La fase de clasificación se realizó en los años 2002 y 2003, organizada en diez grupos de cinco equipos.

Formato y sedes

La fase final contó con 16 selecciones distribuidas en cuatro grupos de cuatro. Los dos mejores de cada grupo avanzaron a los cuartos de final y, a partir de ahí, la competición se disputó a eliminación directa (cuartos de final, semifinales y final). El torneo se jugó en diferentes ciudades y estadios de Portugal, y la final se disputó en el Estádio da Luz de Lisboa.

Desarrollo y resultado

La Eurocopa 2004 es recordada por la extraordinaria y sorprendente victoria de Grecia, equipo que partía como claro underdog. Bajo la dirección del entrenador alemán Otto Rehhagel, el conjunto griego construyó su triunfo sobre un fuerte bloque defensivo y eficacia en los momentos clave. Grecia eliminó sucesivamente a rivales históricos del torneo para alcanzar la final, donde venció por 1:0 al anfitrión Portugal.

Datos y premios destacados

  • Número de equipos: 16.
  • Partidos disputados en la fase final: 31.
  • Total de goles en el torneo: 77.
  • Máximo goleador (Bota de Oro): Milan Baroš (República Checa), con 5 goles.
  • Jugador del torneo (Mejor jugador): Theodoros Zagorakis (Grecia), capitán del equipo campeón.
  • Gol de la final: Angelos Charisteas (Grecia), que dio el título a su selección.

Relevancia y legado

La victoria de Grecia es considerada una de las mayores sorpresas en la historia de las Eurocopas: un equipo con pocos éxitos previos a nivel internacional que logró imponerse frente a selecciones de mayor tradición futbolística. El triunfo aumentó el prestigio del fútbol griego y consolidó la figura de Otto Rehhagel como un estratega capaz de obtener resultados excepcionales con planteamientos defensivos y disciplina táctica. Para Portugal, el torneo supuso una decepción deportiva pero también una demostración del potencial de una generación de jugadores jóvenes que en años posteriores serían referencia en clubes europeos.

La Eurocopa 2004 quedó además marcada por varios partidos emocionantes y resultados inesperados que contribuyeron a la fama del torneo como una competición impredecible y de alto nivel competitivo.