Esta tormenta se refiere a la tormenta de 2019. Para otras tormentas del mismo nombre, véase Tifón Lekima.
El tifón Lekima, conocido en Filipinas como el tifón Hanna, fue el segundo tifón más costoso de la historia de China, solo por detrás de Fitow en 2013. Lekima, la novena tormenta con nombre de la temporada de tifones del Pacífico de 2019, se originó a partir de una depresión tropical que se formó al este de Filipinas el 30 de julio. Se organizó gradualmente, se convirtió en tormenta tropical y fue nombrada el 4 de agosto. Lekima se intensificó bajo condiciones ambientales favorables y alcanzó su punto máximo como un súper tifón equivalente a la categoría 4. Sin embargo, un ciclo de sustitución de la pared ocular hizo que el tifón se debilitara antes de tocar tierra en Zhejiang a finales del 9 de agosto, como tifón de categoría 2. Lekima se debilitó posteriormente mientras se desplazaba por el este de China, y tocó tierra por segunda vez en Shandong el 11 de agosto.
El precursor de Lekima potenció el monzón del suroeste en Filipinas, que trajo fuertes lluvias al país. Las lluvias provocaron el hundimiento de tres barcos y la muerte de 31 personas en este accidente. Lekima provocó daños catastróficos en China continental, con un balance de 89 muertos y más de 53.700 millones de yenes (7.600 millones de dólares) en daños. El sistema también causó daños menores en las islas Ryukyu y Taiwán.
Meteorología y trayectoria
Lekima se originó como una amplia zona de baja presión en el oeste del Pacífico, evolucionando a depresión tropical el 30 de julio y organizándose hasta convertirse en tormenta tropical el 4 de agosto. Bajo condiciones de aguas cálidas y baja cizalladura del viento, se intensificó con rapidez hasta alcanzar la categoría de súper tifón (equivalente a un huracán categoría 4 en la escala Saffir–Simpson). El sistema presentó un ojo bien definido en su máximo, pero experimentó un ciclo de reemplazo de la pared ocular —un proceso por el que una pared exterior sustituye a la interior— que redujo temporalmente su intensidad antes del impacto en China.
La trayectoria principal de Lekima fue hacia el noroeste y luego hacia el norte, lo que llevó al tifón a tocar tierra por primera vez en la provincia de Zhejiang a finales del 9 de agosto como un tifón debilitado (categoría 2 equivalente), y después a desplazarse tierra adentro por la costa este de China. Tras cruzar partes de la costa oriental, se regeneró parcialmente sobre aguas más frías y volvió a tocar tierra en Shandong el 11 de agosto antes de disiparse.
Impactos en Filipinas
Aunque el centro del tifón no pasó directamente sobre la mayor parte del archipiélago filipino, su sistema precursor intensificó el monzón suroeste, provocando lluvias intensas en varias regiones. Esas precipitaciones causaron inundaciones repentinas y corrimientos de tierra. En un incidente trágico relacionado con las malas condiciones marítimas, tres barcos se hundieron, resultando en la muerte de 31 personas. Además, se reportaron daños a viviendas, pérdida de cosechas y suspensión de actividades portuarias y aéreas en las zonas afectadas.
Impactos en China
En China continental los efectos fueron extensos y severos. El poder del viento, el oleaje, la lluvia torrencial y el fenómeno de marea de tormenta provocaron:
- Inundaciones urbanas y rurales en varias provincias costeras, especialmente en Zhejiang, donde la ciudad de Wenzhou y otras áreas sufrieron daños importantes.
- Deslizamientos de tierra en zonas montañosas y colinas, que afectaron carreteras y aldeas.
- Interrupciones masivas de electricidad y suministro de agua, además de suspensión de servicios de transporte —aéreos, ferroviarios y marítimos— en la región.
- Daños a la infraestructura agrícola e industrial, así como a viviendas y edificios comerciales.
Las autoridades chinas implementaron evacuaciones preventivas en millones de personas y movilizaron equipos de emergencia para rescate y reparación. Se reportó un balance oficial de 89 muertos y pérdidas económicas significativas, estimadas en varios miles de millones (ver cifras arriba).
Otras áreas afectadas
El tifón también produjo efectos menores en las islas Ryukyu y en Taiwán, donde se registraron vientos fuertes, lluvia intensa y cancelaciones de servicios, pero sin daños comparables a los provocados en la China continental.
Respuesta y recuperación
Ante la amenaza, las autoridades de las zonas afectadas activaron planes de contingencia: se ordenaron evacuaciones masivas, se cerraron puertos y aeropuertos y se suspendieron líneas ferroviarias de las áreas costeras para proteger a la población. Equipos de rescate y fuerzas militares participaron en tareas de búsqueda, evacuación y restauración de servicios básicos. Tras el paso del tifón, los esfuerzos se centraron en la evaluación de daños, la reparación de infraestructuras, la reposición de suministros y la ayuda a las familias afectadas.
Lecciones y prevención
Lekima puso de manifiesto la importancia de la preparación ante ciclones tropicales: planificación de evacuaciones, refuerzo de infraestructuras costeras, sistemas de alerta temprana y gestión de riesgos de inundación y deslizamientos. Las experiencias del evento han servido para ajustar protocolos locales y mejorar la coordinación entre agencias de emergencia y comunidades vulnerables.
En conjunto, el súper tifón Lekima (2019) fue un episodio meteorológico de gran impacto en el este de Asia, con consecuencias humanas y económicas importantes y con una respuesta masiva de los gobiernos locales y nacionales para mitigar sus efectos y atender a los damnificados.



