El Territorio de Belfort es un departamento del este de Francia, en la región de Borgoña-Franco Condado. La ciudad más grande del departamento, y su prefectura (capital), es Belfort.
Geografía
El Territorio de Belfort ocupa una superficie reducida en el este de Francia, entre las cadenas montañosas de los Vosgos y del Jura, en un corredor estratégico conocido como la Trouée de Belfort o «despeje de Belfort». Su paisaje combina llanuras agrícolas, colinas y zonas boscosas. El clima es templado, con inviernos fríos y veranos cálidos.
Breve historia
Históricamente la zona formó parte de la región de Alsacia. Durante la Guerra franco-prusiana (1870–1871) la ciudad de Belfort resistió un largo asedio; la defensa estuvo a cargo del coronel (luego general) Denfert-Rochereau. Tras el tratado de Fráncfort (1871) la mayor parte de Alsacia pasó a Alemania, pero Belfort permaneció en Francia y se constituyó como un territorio administrativo separado. Con el tiempo esta entidad se transformó en departamento, conservando su identidad propia dentro del Estado francés.
Administración
El Territorio de Belfort tiene el número administrativo 90. Por su tamaño geográfico es un departamento compacto y unitario: la prefectura se halla en la ciudad de Belfort, que concentra la mayor parte de la administración departamental. Está dividido en cantones y municipios, con una organización local orientada a la cooperación entre comunas.
Demografía
La población se concentra principalmente en el área urbana de Belfort y su entorno inmediato; el resto del territorio incluye municipios rurales más pequeños. En conjunto el departamento tiene una población relativamente modesta, con una densidad superior a la media rural por la presencia de núcleos industriales y de servicios.
Economía
La economía del Territorio de Belfort combina actividad industrial, especialmente en los sectores mecánico y energético, con un tejido de pymes, actividades comerciales y servicios. La proximidad a grandes ejes de transporte y a mercados internacionales favorece la industrialización y la exportación de productos manufacturados. El turismo, ligado al patrimonio histórico y a la naturaleza, también aporta ingresos.
Cultura y patrimonio
Entre los monumentos y lugares de interés destacan:
- La Ciudadela de Belfort, diseñada por Vauban, con murallas y fortificaciones históricas.
- El León de Belfort, escultura monumental de Auguste Bartholdi, símbolo de la resistencia durante el asedio de 1870–1871.
- Museos locales de historia y arte que explican la evolución industrial y cultural de la zona.
El departamento alberga además eventos culturales y musicales de alcance regional, como el conocido festival de música que atrae a público joven y a artistas nacionales e internacionales.
Transporte
El Territorio de Belfort está bien conectado por carretera y ferrocarril: pasa por la zona la autovía A36, y la región dispone de enlaces ferroviarios que facilitan el acceso a grandes ciudades francesas y a destinos internacionales. La existencia de la estación TGV cercana mejora las conexiones de alta velocidad con París y otras capitales europeas.
Actividades al aire libre y turismo
La diversidad de paisajes permite realizar actividades como senderismo, ciclismo y observación de la naturaleza. Las colinas y bosques cercanos ofrecen rutas señalizadas y miradores sobre la ciudad y el valle. La oferta gastronómica local combina productos regionales de la tradición franco-comtadina y alsaciana.
En conjunto, el Territorio de Belfort es un departamento de tamaño reducido pero con una identidad histórica y estratégica marcada, una economía diversificada y un patrimonio apreciado tanto por residentes como por visitantes.



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