Síncope (desmayo): causas, diagnóstico y manejo
El síncope es una pérdida temporal de conciencia por reducción del flujo sanguíneo al cerebro. Este artículo explica tipos, causas, evaluación, tratamiento, prevención y cuándo indica una enfermedad grave.
Resumen
El síncope, llamado comúnmente desmayo, es una pérdida breve y por lo general reversible de la conciencia causada por una hipoperfusión cerebral global transitoria. La palabra procede del griego synkopē, que significa cortar o interrumpir. La mayoría de los episodios son cortos y autolimitados, pero el síncope también puede ser un signo de una enfermedad cardíaca potencialmente mortal. Para una definición técnica concisa, vea el término médico.
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6 ImágenesCaracterísticas y mecanismos típicos
Antes de desmayarse, muchas personas refieren mareo, sudoración, náuseas, cambios visuales como visión en túnel o zumbido en los oídos. La recuperación suele ser rápida cuando la persona se coloca en posición horizontal. El problema de fondo es una entrega insuficiente de oxígeno al cerebro, por lo general por una caída de la presión arterial sistémica. Para una explicación sencilla de la pérdida de conciencia, consulte este recurso.
Causas comunes
- Síncope vasovagal o neurocardiogénico: vasodilatación mediada por reflejos y enlentecimiento de la frecuencia cardíaca, a menudo desencadenados por dolor, estrés emocional o permanecer de pie mucho tiempo.
- Hipotensión ortostática: descenso de la presión arterial al ponerse de pie por deshidratación, medicamentos o fallo autonómico.
- Síncope cardíaco: arritmias o enfermedad estructural del corazón que reducen bruscamente el gasto cardíaco.
- Con menor frecuencia, problemas metabólicos como hipoglucemia grave o causas pulmonares pueden contribuir.
Para ver las diferencias entre estos tipos, consulte lecturas adicionales.
Evaluación y diagnóstico
La valoración comienza con una historia clínica cuidadosa y una exploración física centradas en las circunstancias del episodio, los síntomas previos, la revisión de la medicación y los antecedentes familiares de muerte súbita. Las pruebas básicas incluyen signos vitales ortostáticos y un electrocardiograma de 12 derivaciones. Se emplean pruebas más especializadas, como monitorización ambulatoria del ECG, prueba de inclinación o ecocardiografía, cuando la causa sigue sin aclararse o se sospecha síncope cardíaco. Puede encontrarse orientación práctica en recursos clínicos.
Manejo, prevención y cuándo preocuparse
La atención inmediata consiste en tumbar a la persona boca arriba y elevarle las piernas para restablecer el flujo sanguíneo cerebral. El tratamiento a largo plazo se dirige a la causa subyacente: suspender o cambiar medicamentos precipitantes, aumentar la ingesta de líquidos y sal en los problemas ortostáticos, usar medias de compresión o tratar la enfermedad cardíaca. Las señales de alarma que justifican una evaluación cardíaca urgente incluyen síncope durante el esfuerzo, mientras la persona está acostada, acompañado de dolor torácico o palpitaciones, o con antecedentes familiares de muerte súbita cardíaca.
Importancia y pronóstico
El síncope es frecuente: muchas personas se desmayan al menos una vez en la vida, y la mayoría de los episodios son benignos. Sin embargo, identificar a la minoría con causas cardíacas es crucial porque esos casos conllevan mayor riesgo. Una evaluación adecuada equilibra evitar pruebas innecesarias con la detección oportuna de afecciones graves.
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Autor
AlegsaOnline.com Síncope (desmayo): causas, diagnóstico y manejo Leandro Alegsa
URL: https://es.alegsaonline.com/art/95669
Fuentes
- doi.org : 10.1093/europace/eus154
- pubmed.ncbi.nlm.nih.gov : 22588456
- doi.org : 10.1197/j.aem.2004.05.032
- pubmed.ncbi.nlm.nih.gov : 15466144