Roberto Curthose (c. 1050-1134), a veces llamado Roberto II o Roberto III, fue duque de Normandía desde 1087 hasta 1106. También fue conde de Maine. Su reinado como duque destaca por los conflictos que tuvo con sus hermanos en Inglaterra. Esto hizo que el ducado de Normandía se reuniera con la corona de Inglaterra.

 

Familia y orígenes

Nacido alrededor de 1050, Roberto fue el hijo mayor de Guillermo el Conquistador y de Matilde de Flandes. Su apodo, «Curthose» (literalmente «calzas cortas»), alude al tipo de vestimenta o a una característica física y sirve para distinguirlo de otros Roberto de la familia. Tras la muerte de su padre en 1087 heredó el ducado de Normandía, mientras que su hermano Guillermo Rufus recibió el trono de Inglaterra; el tercer hermano, Enrique, fue el menor y más tarde sería rey de Inglaterra como Enrique I.

Gobierno en Normandía y conflictos con sus hermanos

El gobierno de Roberto en Normandía se caracterizó por la inestabilidad y por frecuentes disputas con los magnates normandos y con sus hermanos ingleses. Su ausencia intermitente, su incapacidad para imponer completamente su autoridad sobre los barones y sus continuas peleas dinásticas facilitaron que el ducado quedase políticamente vulnerable.

  • En 1088 los barones ingleses se rebelaron en favor de sus pretensiones sobre Inglaterra, pero Roberto no aprovechó la ocasión para consolidar una coronación o una conquista efectiva.
  • Durante los años siguientes mantuvo rivalidades con Guillermo II (Guillermo Rufus) y, a la muerte de éste en 1100, con Enrique I. Esta lucha dinástica culminó en la batalla de Tinchebray (1106), donde fue derrotado y hecho prisionero por Enrique.
  • Roberto ostentó también el título de conde de Maine, una región fronteriza entre Normandía y Anjou cuya posesión era estratégica para el control de la zona.

Participación en la Primera Cruzada

En 1096 Roberto se unió a la Primera Cruzada, partiendo con un contingente normando. Para financiar su expedición hubo transacciones y acuerdos con su hermano Guillermo II; según algunas fuentes, llegó a empeñar o vender temporalmente ciertos derechos sobre Normandía a cambio de fondos para la empresa. En Tierra Santa participó en diversas operaciones militares y fue una de las figuras señeras entre los príncipes occidentales, aunque su actuación y ambiciones fueron objeto de críticas por parte de cronistas contemporáneos.

Derrota, captura y encarcelamiento

Tras su regreso de la Cruzada se reabrieron las hostilidades con Enrique I por el control de Normandía. En 1106, en la batalla de Tinchebray, Roberto fue derrotado y capturado. Enrique I lo encarceló y lo mantuvo prisionero por el resto de su vida; las fuentes indican que murió en prisión en 1134, con menciones frecuentes al castillo de Cardiff como una de las fortalezas donde estuvo retenido.

Legado y valoración histórica

La figura de Roberto Curthose ha sido valorada de formas diversas: algunos historiadores le reprochan la falta de decisión política y de energía para explotar sus oportunidades dinásticas, lo que facilitó la unión de Normandía con la corona inglesa bajo Enrique I; otros subrayan su papel como caballero y su participación en la Cruzada como pruebas de una personalidad típica de la nobleza normanda de su tiempo. En cualquier caso, su vida ejemplifica las tensiones dinásticas de la Europa normanda-inglesa del siglo XI y principios del XII.