Un número se llama número perfecto si al sumar todos los divisores positivos del número (excepto él mismo), el resultado es el propio número. Es decir, para un entero positivo n, si la suma de sus divisores propios (también llamados divisores positivos distintos de n) es igual a n, entonces n es perfecto.
Ejemplos básicos
El 6 es el primer número perfecto. Sus divisores (además del propio número: 6) son 1, 2 y 3 y 1 + 2 + 3 = 6. Otros ejemplos clásicos son 28, 496 y 8128:
- 6: divisores propios 1, 2, 3 → 1 + 2 + 3 = 6.
- 28: divisores propios 1, 2, 4, 7, 14 → 1 + 2 + 4 + 7 + 14 = 28.
- 496: divisores propios 1, 2, 4, 8, 16, 31, 62, 124, 248 → suma = 496.
- 8128: divisores propios 1, 2, 4, 8, 16, 32, 64, 127, 254, 508, 1016, 2032, 4064 → suma = 8128.
Relación con los primos de Mersenne y la fórmula de Euclides–Euler
Hay una conexión profunda entre los números perfectos pares y los primos de Mersenne. Un primo de Mersenne tiene la forma M_p = 2^p − 1, donde p es primo y M_p es también primo. Euclides demostró que si M_p = 2^p − 1 es primo, entonces
N = 2^(p−1) · (2^p − 1)
es un número perfecto. La demostración usa la función suma de divisores multiplicativa σ(n): para N como arriba,
σ(N) = σ(2^(p−1))·σ(2^p − 1) = (2^p − 1)·(1 + 2^p − 1) = (2^p − 1)·2^p = 2N,
de modo que la suma de los divisores propios (σ(N) − N) es N.
Euler completó la caracterización al demostrar la recíproca: todo número perfecto par tiene la forma 2^(p−1)(2^p − 1) con 2^p − 1 primo. Por tanto, existe una correspondencia biunívoca entre números perfectos pares y primos de Mersenne.
Propiedades importantes
- Sólo se conocen números perfectos pares construidos con la fórmula anterior; no se ha encontrado hasta ahora ningún número perfecto impar.
- Conexión triangular: todo número perfecto par es también un número triangular y un número hexagonal.
- Relación con la función σ: n es perfecto si y sólo si σ(n) = 2n.
- Clasificación por abundancia: los números se clasifican en deficientes (σ(n) < 2n), perfectos (σ(n) = 2n) y abundantes (σ(n) > 2n).
- El número de perfectos conocidos coincide con el número de primos de Mersenne conocidos: a cada primo de Mersenne le corresponde exactamente un número perfecto par mediante la fórmula de Euclides.
¿Existen números perfectos impares?
Es un problema abierto en teoría de números determinar si existe algún número perfecto impar. A lo largo del tiempo se han obtenido muchas condiciones necesarias muy restrictivas para un posible número perfecto impar (por ejemplo, tendría que ser mayor que ciertos límites enormes y cumplir requisitos sobre la factorización), pero hasta la fecha no se ha encontrado ninguno ni se ha probado que no existan.
Breve historia
- Los números perfectos se conocen desde la antigüedad (p. ej., en la obra de los pitagóricos y Nicómaco).
- Euclides (siglo III a. C.) proporcionó la construcción que relaciona números perfectos con primos de Mersenne.
- Leonhard Euler (siglo XVIII) probó la recíproca, completando la caracterización de los números perfectos pares.
Conclusión
Un número perfecto es aquel que es igual a la suma de sus divisores propios. Los ejemplos clásicos 6, 28, 496 y 8128 ilustran la definición. Gracias al teorema de Euclides–Euler, la búsqueda de números perfectos pares se reduce a la búsqueda de primos de Mersenne; el problema de la existencia de números perfectos impares continúa siendo uno de los enigmas clásicos de la teoría de números.