Un candado es un tipo de cerradura portátil con un grillete en forma de U que permanece unido al cuerpo del mecanismo hasta que se introduce la llave correcta o se marca la combinación adecuada. La forma del grillete permite múltiples configuraciones de uso y facilita su colocación alrededor de un cierre, una barra o una cadena.
Partes básicas y funcionamiento
- Cuerpo: aloja el mecanismo de bloqueo (pernos, cilindro o disco de combinación) y protege sus piezas internas.
- Grillete: la pieza en U que se inserta alrededor del objeto a asegurar; puede ser de distintos diámetros y materiales según el nivel de seguridad.
- Mecanismo de cierre: puede ser accionado por llave o mediante una combinación numérica; hay también variantes electrónicas.
Usos comunes
Los candados se emplean para evitar el acceso no autorizado o el movimiento de objetos. Entre sus usos habituales están:
- Asegurar una puerta exterior o un portón con una argolla o una anilla.
- Unir y bloquear varias cadenas entre sí.
- Fijar bicicletas, casilleros, taquillas, maletas y rejas a un anclaje.
Materiales y resistencia
La resistencia de un candado depende del material del cuerpo y del grillete, del espesor del grillete y de la calidad del mecanismo. Muchos modelos económicos ofrecen protección básica, mientras que candados destinados a mayor seguridad utilizan aceros endurecidos y tratamientos anticorrosión.
Sin embargo, existen técnicas de ataque sencillas: el grillete se puede cortar con una cizalla o con una sierra para metales en pocos segundos si el material y el diámetro no son adecuados. Para mejorar la resistencia frente al corte se emplean grilletes de aleación de boro endurecidos o cubiertas protectoras que dificultan el acceso de herramientas.
Tipos principales
- Candados de llave: uso más tradicional; variedad en el cilindro y el sistema antipicking.
- Candados de combinación: operados por código; útiles donde no se desea gestionar llaves físicas.
- Candados laminados: construidos con láminas de acero superpuestas, suelen ser económicos y resistentes al impacto.
- Candados de disco y cerraduras de alta seguridad: ofrecen mayor protección contra palanca y corte.
- Candados electrónicos: con apertura por teclado, tarjeta o aplicación móvil; ofrecen comodidad y trazabilidad.
Limitaciones y consideraciones de seguridad
- Los candados ofrecen protección física, pero no son infalibles: pueden ser forzados, cortados, o manipulados según la calidad y el entorno.
- Para aplicaciones de alta seguridad conviene usar soluciones complementarias (anclajes, cerrojos empotrados, alarmas o cerraduras de mayor nivel).
- Al elegir un candado, considere:
- material del grillete y su diámetro;
- tipo de mecanismo y resistencia al ganzuado o a la manipulación;
- condiciones ambientales (humedad, salinidad) que exijan protección anticorrosión;
- si se necesita control de acceso con llaves maestras o registros electrónicos.
Mantenimiento
- Lubricar periódicamente el cilindro y las partes móviles con productos adecuados para evitar atascos.
- Proteger la superficie contra la corrosión; los candados expuestos al exterior pueden cubrirse o elegirse con recubrimiento anticorrosión.
- Verificar las llaves y copias; evitar usar llaves desgastadas que puedan dañar el mecanismo.
En resumen, el candado es una solución práctica y versátil para el control de accesos y la protección básica de objetos, pero su eficacia depende del diseño, los materiales y de cómo se integra en un sistema de seguridad más amplio.

