En música, una nota es un evento sonoro breve y definido: un sonido con una altura y una duración que suele funcionar como unidad básica de la melodía, de modo parecido a una sílaba en el lenguaje hablado. Por ejemplo, en las dos primeras líneas de la canción "Twinkle, twinkle little star, how I wonder what you are" suele cantarse una nota por cada sílaba, lo que da 14 notas en total en ese fragmento.
La palabra nota se emplea de forma ambigua y puede referirse a tres cosas relacionadas pero distintas:
- El sonido en sí, es decir, el evento acústico que escuchamos (un pulso sonoro con inicio, duración y final).
- La altura o tono de ese sonido —qué tan grave o agudo es—. Por ejemplo, una canción puede estar formada por seis alturas diferentes: Do, Re, Mi, Fa, Sol y La.
- El símbolo escrito que aparece en la partitura y que indica la altura y la duración de la nota.
Tipos de nota (por altura y por duración)
Por altura, en la tradición musical occidental moderna se usan 12 alturas por octava en el sistema temperado (se denominan notas como Do, Do♯/Re♭, Re, etc.). Estas se organizan en escalas diatónicas (por ejemplo, la escala de Do mayor: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si) y en otras escalas y modos.
Por duración, las notas se clasifican según su valor relativo en la métrica:
- Redonda (valor más largo en notación común)
- Blanca
- Negra
- Corchea
- Semicorchea
- Fusa y semifusa (duraciones más cortas)
Cada una de esas figuras puede dividirse o combinarse con puntillos o ligaduras para obtener duraciones compuestas (por ejemplo, una negra con puntillo = negra + corchea).
Notación musical básica
Las notas se escriben sobre el pentagrama (cinco líneas y cuatro espacios). La posición vertical de la cabeza de la nota determina su altura; la forma (cabeza llena o vacía), la plica (la "palo" que sale de la cabeza) y las banderillas o corchetes indican la duración. Otros elementos importantes en la notación son:
- Clave (por ejemplo, clave de sol, clave de fa), que define a qué altura corresponden las líneas del pentagrama.
- Alteraciones (sostenidos ♯, bemoles ♭ y becuadros ♮) que modifican la altura de una nota.
- Armadura de clave, que fija alteraciones para toda la obra o sección (por ejemplo, tres sostenidos = la tonalidad de La mayor/FA♯ menor).
- Compás y métrica, que organizan las notas en tiempos (por ejemplo, 4/4, 3/4).
- Silencios, símbolos que representan pausas equivalentes a las figuras de nota.
Terminología y conceptos útiles
- Octava: distancia entre una nota y su repetición con el mismo nombre más aguda o más grave. Por ejemplo, Do4 y Do5.
- Frecuencia: la altura física de una nota medida en hertzios (Hz). Convencionalmente, La4 = 440 Hz en afinación estándar.
- Enarmonía: dos nombres distintos para la misma altura (Do♯ = Re♭ en temperamento igual).
- Microtonos: subdivisiones menores que el semitono; aparecen en músicas no occidentales y en música contemporánea.
Ejemplos prácticos
- Melodía simple: la escala de Do mayor (Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, Do) está formada por siete notas distintas dentro de la octava.
- Relación nota–sílaba: muchas canciones usan una nota por sílaba, como en el ejemplo de "Twinkle, twinkle...". Sin embargo, una misma sílaba puede mantenerse en una sola nota larga (melisma) o dividirse en varias notas rápidas (mellisma).
- Notación rítmica: en compás de 4/4, una redonda ocupa todo el compás; dos blancas ocupan el compás entero; cuatro negras lo ocupan también, y así sucesivamente.
Notas en contextos distintos
Casi toda la música tonal y melódica se construye con notas; en cambio, música experimental o electrónica puede priorizar texturas, ruido o efectos sonoros en lugar de notas definidas. Además, en la música improvisada (jazz, flamenco, etc.) las notas se combinan con ornamentación y microvariaciones de afinación y tiempo.
En resumen, la nota es la unidad básica de la música: un sonido con una altura y duración, representado también por símbolos en la notación. Entender sus tipos, valores y notación es esencial para leer, escribir, interpretar y analizar música.