Coordenadas: 46°29′24″N 3°57′33″E / 46.49000°N 3.95917°E / 46.49000; 3.95917

El Arroux es un río del centro de Francia. Es un afluente derecho del río Loira.

El Arroux nace en las colinas del Macizo del Morvan, en la región histórica de Borgoña, y discurre principalmente por el departamento de Saône-et-Loire (región administrativa de Bourgogne-Franche-Comté). Su curso atraviesa paisajes rurales de valles encajados y llanuras aluviales, antes de confluir con el Loira en una zona baja cercana a la cuenca principal del río.

Aunque no es uno de los grandes ríos franceses, el Arroux aporta un papel importante a la hidrografía local: alimenta humedales y pequeñas zonas agrícolas, sostiene poblaciones de peces y otros organismos acuáticos, y modela un paisaje salpicado de pueblos y puentes antiguos. A lo largo de su recorrido pasa por varias comunas y parajes de interés natural y patrimonial; por ejemplo, existen localidades que conservan arquitectura tradicional y antiguos molinos junto a sus orillas.

Usos humanos y recreación: históricamente el río sirvió para mover molinos y para el abastecimiento local. En la actualidad sus aguas se emplean para riego, abastecimiento en pequeña escala y actividades de ocio: pesca deportiva, paseos a pie por senderos ribereños y tramos aptos para el piragüismo en épocas de caudal suficiente. La gestión de su cuenca incluye controles de calidad de agua y medidas para prevenir la erosión y las inundaciones en puntos sensibles.

Ecológicamente, el Arroux y sus afluentes mantienen hábitats riparios que alojan aves acuáticas, pequeños mamíferos y diversas especies de peces (truchas y ciprínidos en los tramos de mayor pendiente y aguas más frías). Las orillas bien conservadas contribuyen a la conectividad ecológica en una región con agricultura intensiva en las llanuras.

Riesgos y conservación: como muchos ríos de la cuenca del Loira, el Arroux puede experimentar crecidas tras periodos de lluvias intensas o deshielos, por lo que ayuntamientos y autoridades locales mantienen sistemas de vigilancia hidrológica y planes de prevención de inundaciones. Existen iniciativas de restauración y protección de corredores verdes ribereños para mejorar la calidad del agua y la biodiversidad.

Para quienes visitan la zona, los valles del Arroux ofrecen un interés paisajístico y cultural: rutas de senderismo, pequeñas carreteras panorámicas y pueblos con patrimonio rural permiten conocer tanto la naturaleza como las tradiciones de la Borgoña interior.