Resumen

Lindano es el nombre común del isómero gamma del hexaclorociclohexano (gamma‑HCH). Se ha utilizado como insecticida en agricultura, para el tratamiento de semillas y la protección de productos almacenados, así como en formulaciones farmacéuticas para tratar piojos y sarna. El lindano es un compuesto orgánico clorado conocido por su eficacia insecticida, pero también por su persistencia en el ambiente y su capacidad potencial para acumularse en los tejidos de animales y seres humanos.

Características químicas y comportamiento ambiental

Desde el punto de vista químico, el lindano es uno de varios isómeros que se producen cuando se fabrica hexaclorociclohexano técnico; el producto técnico contiene cantidades importantes de otros isómeros (alfa, beta y delta) que presentan toxicidades y destinos ambientales diferentes. El lindano es relativamente estable, resiste una descomposición rápida y puede volatilizarse, transportarse a grandes distancias en la atmósfera o unirse a suelos y sedimentos. La degradación microbiana y la fotodegradación existen, pero a menudo son lentas en condiciones ambientales, por lo que se considera persistente y capaz de bioacumulación.

Usos y ejemplos

Históricamente, el lindano se aplicó a cultivos, se utilizó como tratamiento de semillas y se empleó en el control de vectores de salud pública. También ha aparecido en productos farmacéuticos de aplicación tópica para tratar infecciones por ectoparásitos. En las últimas décadas, muchos de esos usos se han restringido o retirado por parte de organismos reguladores nacionales e internacionales, a medida que han estado más disponibles alternativas más seguras y enfoques de manejo integrado de plagas.

Efectos sobre la salud y el ambiente

La exposición al lindano puede afectar al sistema nervioso; las dosis agudas elevadas pueden causar síntomas como dolor de cabeza, mareo, náuseas y, en casos graves, convulsiones. La exposición prolongada se ha examinado en estudios epidemiológicos y de laboratorio por su posible relación con el cáncer y los trastornos neurodegenerativos, y la investigación ha informado asociaciones que siguen en revisión. Organismos como la Organización Mundial de la Salud han evaluado su toxicidad y lo clasifican como un plaguicida peligroso; las evaluaciones y los controles nacionales varían. También preocupan la contaminación del suelo y del agua, la bioacumulación en la fauna silvestre y el legado de sitios contaminados por usos históricos.

Regulación y controles internacionales

Hoy el lindano está regulado o prohibido en muchos países. El comercio internacional de la sustancia está cubierto por el procedimiento de Consentimiento Fundamentado Previo del Convenio de Rotterdam, que exige que los países importadores sean informados y den su consentimiento antes de que se realicen los envíos. Algunas jurisdicciones han restringido de manera significativa los usos agrícolas y médicos debido a la persistencia ambiental y a las preocupaciones sobre la salud humana. En foros internacionales han continuado los debates y las revisiones sobre si son apropiadas medidas adicionales de eliminación global.

Alternativas, eliminación y datos relevantes

En agricultura suelen recomendarse como alternativas el manejo integrado de plagas, los controles biológicos y los insecticidas sintéticos menos persistentes. Para uso médico, donde están disponibles, se prefieren agentes tópicos con otros principios activos y medidas no químicas. La eliminación de materiales contaminados con lindano y la remediación de sitios contaminados requieren procedimientos especializados de residuos peligrosos para evitar una nueva liberación al ambiente. Para detalles históricos, regulatorios y técnicos, consulte fuentes autorizadas sobre registro de plaguicidas y seguridad química: por ejemplo, los enlaces sobre usos y riesgos pueden encontrarse mediante los recursos señalados aquí para lectura adicional: usos, regulación regional, estudios sobre cáncer y investigación neurológica.