Interlingua es una lengua construida a partir de un vocabulario formado por palabras que son comunes en muchas lenguas de Europa occidental. Fue creada por IALA (International Auxiliary Language Association), un grupo de lingüistas e investigadores cuyo miembro más conocido fue Alexander Gode. Tras más de dos décadas de trabajo se publicó el primer diccionario en 1951. La selección léxica se basó principalmente en las lenguas: Inglés, francés, español, portugués e italiano, de modo que los términos elegidos resultaran familiares para hablantes de esos idiomas.
Nombre y objetivo
El nombre Interlingua combina inter (“entre”, como en “interacción” o “interfaz”) y lingua (“lengua”), y refleja su propósito: facilitar la comunicación entre personas de diferentes países. Los creadores buscaron una lengua que fuera inmediatamente comprensible, sobre todo en su forma escrita, para quienes conocen las principales lenguas románicas y el inglés.
Características principales
- Vocabulario internacional: Interlingua adopta palabras que tienen forma y significado similares en varias lenguas control (las lenguas fuente), priorizando la unidad y la familiaridad.
- Gramática sencilla: Su gramática es minimalista y naturalista: pocos morfemas irregulares, conjugaciones regulares en los verbos y formación de plural y tiempos fácil de aprender.
- Ortografía práctica: La escritura es en gran medida fonética y refleja la etimología clásica, lo que ayuda a reconocer términos científicos y técnicos.
- Comprensión pasiva: Muchos hablantes de lenguas romances e inglés pueden entender textos en Interlingua sin un aprendizaje formal, debido a su vocabulario “internacional”.
Historia breve
El trabajo de IALA empezó en las décadas previas a la Segunda Guerra Mundial y culminó en publicaciones y diccionarios en la primera mitad del siglo XX. La intención no era inventar una lengua completamente nueva con reglas artificiales, sino sistematizar y modernizar un léxico internacional derivado del latín y de las lenguas romances.
Comparación con otras lenguas planificadas
Existen otras lenguas construidas con comunidades de usuarios, entre las más conocidas están el esperanto y el Ido, creadas antes que Interlingua. Las filosofías difieren: el esperanto y el Ido enfatizan la regularidad y la eliminación de excepciones gramaticales, mientras que Interlingua apuesta por una apariencia más “natural” y por un vocabulario que sea reconocible para hablantes del occitano, el rumano y otras lenguas de tradición latina —es decir, lenguas que descienden del latín, la lengua usada en la antigua Roma. Según los partidarios de Interlingua, esa elección la convierte en una especie de “latín moderno”, simplificado y actualizado.
Usuarios y difusión
En una actualización de 2000 se indicó que alrededor de 1.500 personas conocían Interlingua de forma activa; además, los hablantes y promotores sostienen que millones de personas pueden comprender textos en Interlingua sin un aprendizaje previo debido a la semejanza léxica con las lenguas romances y el inglés. La comunidad de Interlingua mantiene publicaciones, listas de correo, sitios web y algunos boletines impresos o digitales en varias lenguas para difundir y enseñar el idioma.
Ventajas y críticas
Entre las ventajas se suele citar la rápida comprensión lectora por parte de hablantes de lenguas románicas, la elegancia “natural” del léxico y la utilidad para textos científicos y técnicos internacionales. Como crítica, algunos lingüistas y usuarios de otras lenguas planificadas arguyen que su enfoque favorece a quienes ya conocen las lenguas fuente y puede resultar menos equitativo para hablantes de otras familias lingüísticas; asimismo, hay quien prefiere sistemas más regulares y sistemáticos como el esperanto.
Ejemplo sencillo
Una frase en Interlingua podría ser: Le lingua interlingua es facile a comprender per parlatores de linguas romanicas. (La lengua interlingua es fácil de comprender para hablantes de lenguas romances.)
Recursos para aprender
Quienes deseen conocer Interlingua pueden buscar diccionarios, cursos en línea, comunidades y materiales publicados por asociaciones y hablantes. Al ser una lengua con una orientación naturalista, estudiar textos comparativos con el español o el francés suele acelerar la comprensión.
En resumen, Interlingua es una propuesta de lengua auxiliar internacional basada en un vocabulario de consenso entre varias lenguas europeas, concebida para facilitar la comunicación y la comprensión entre pueblos con raíces lingüísticas comunes. Sus defensores la describen a menudo como un latín moderno, más sencillo y adaptado a la comunicación actual.