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Trastorno de deseo sexual hipoactivo (TDSH)

El TDSH es una reducción persistente o ausencia de fantasías y deseo sexual que causa malestar personal o problemas de pareja. Incluye síntomas, diagnóstico, causas, historia y enfoques de tratamiento.

Descripción general

El trastorno de deseo sexual hipoactivo (TDSH) describe una deficiencia o ausencia persistente o recurrente de fantasías sexuales y deseo de actividad sexual que la persona considera angustiante o que genera dificultades interpersonales. El diagnóstico requiere que el bajo deseo no se explique mejor por otro trastorno mental, por el efecto de una sustancia o medicamento, ni por una enfermedad médica general. Los profesionales clínicos e investigadores siguen empleando el término TDSH en muchos contextos, aunque los manuales diagnósticos y las clasificaciones han evolucionado.

Características y elementos diagnósticos

El TDSH puede presentarse según distintos patrones. Entre las distinciones clínicas habituales se incluyen:

  • De toda la vida: el bajo deseo está presente desde que la persona inició su actividad sexual.
  • Adquirido: el deseo era previamente habitual, pero disminuyó o desapareció.
  • Generalizado: el bajo deseo se presenta en todas las situaciones y con todas las parejas.
  • Situacional: el bajo deseo se limita a determinadas relaciones o circunstancias.

La evaluación suele incluir una historia detallada de la función sexual, el estado de ánimo, la dinámica de pareja y el uso de medicamentos. En la práctica clínica se utilizan herramientas breves de cribado, como el Cuestionario de Detección de Disminución del Deseo Sexual. Para conocer los criterios diagnósticos formales y las orientaciones, consulte los recursos diagnósticos.

Causas y factores contribuyentes

El TDSH es una condición multifactorial. Pueden contribuir influencias biológicas, psicológicas y sociales. Algunos ejemplos que suelen considerarse durante la evaluación son:

  • Afecciones médicas y hormonales, como enfermedad tiroidea, menopausia o enfermedad crónica.
  • Medicamentos, entre ellos determinados antidepresivos, antipsicóticos y anticonceptivos hormonales.
  • Problemas de salud mental, como depresión, ansiedad o trauma sexual previo.
  • Problemas de pareja, como conflicto, comunicación deficiente o diferencias en el nivel de deseo.
  • Estrés, fatiga y factores relacionados con el estilo de vida.

Historia y clasificación

El concepto de deseo sexual marcadamente reducido se describió en la literatura clínica a finales de las décadas de 1960 y 1970, a medida que crecía el interés por las disfunciones sexuales. El lenguaje diagnóstico ha cambiado con el tiempo: por ejemplo, el DSM-5 combinó el TDSH femenino con el trastorno de excitación sexual femenina en una única categoría denominada trastorno de interés/excitación sexual femenina. Pese a estos cambios, el TDSH sigue siendo un término ampliamente utilizado en la investigación y la práctica cuando el problema principal es la disminución del deseo.

Tratamiento y manejo

El tratamiento se individualiza y aborda los factores subyacentes. Los enfoques habituales incluyen:

  • Psicoterapia y terapia sexual, de manera individual o en pareja, con enfoques cognitivo-conductuales y ejercicios de focalización sensorial.
  • Asesoramiento de pareja para mejorar la comunicación y la intimidad.
  • Revisión y modificación de los medicamentos cuando sea apropiado.
  • Intervenciones médicas u hormonales en casos seleccionados; algunos medicamentos cuentan con aprobación regulatoria en ciertos países para mujeres premenopáusicas con bajo deseo que causa malestar. Los riesgos y beneficios deben analizarse con un especialista.
  • Cambios en el estilo de vida para reducir el estrés, mejorar el sueño y abordar problemas de salud concomitantes.

Puede encontrarse información fiable sobre tratamientos y detalles de prescripción en recursos médicos acreditados; para orientarse sobre las opciones farmacológicas, consulte los recursos de tratamiento.

Importancia y distinciones relevantes

Es fundamental distinguir el bajo deseo sexual de las variaciones normales de la libido: el deseo por sí solo no constituye un trastorno, salvo que cause malestar significativo o perjuicio en la relación. Los profesionales evalúan factores médicos, psicológicos e interpersonales, y evitan atribuir la disminución del deseo únicamente al envejecimiento o a las características de la pareja. Una evaluación temprana e integral aumenta la probabilidad de un tratamiento eficaz y adaptado a cada caso.

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Autor

AlegsaOnline.com Trastorno de deseo sexual hipoactivo (TDSH)

URL: https://es.alegsaonline.com/art/46190

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