"Hatikvah" (hebreo: התקוה, romanizado: haTīqvā, pronunciación hebrea: [hatikˈva]; "La esperanza") es una canción popular judía que hoy es el himno nacional del Estado de Israel. La letra expresa la esperanza centenaria del pueblo judío de regresar y reconstruir su patria; esa aspiración fue significativa durante casi dos mil años de diáspora y llega a concentrarse en la imagen de Sion y Jerusalén.
Origen del poema y la letra
La letra procede de un poema más largo, titulado תקותנו (Tikvatenu, "Nuestra esperanza"), escrito por Naftalí Herz Imber a finales del siglo XIX. El poema original tenía varias estrofas; Hatikvah utiliza únicamente la primera estrofa y el estribillo. El último verso del estribillo fue ligeramente modificado para ajustarse mejor a la música, y desde entonces esa versión condensada es la que ha perdurado como letra del himno.
Música y adaptación
La melodía de Hatikvah deriva de una canción folclórica de Europa oriental adaptada y armonizada para la letra por Samuel Cohen. En el texto original aparecía la frase "Samuel Cohen, un judío nacido en España, se encontró tarareando un día"; sin embargo, existen discrepancias en las fuentes sobre el lugar exacto de nacimiento de Cohen y sobre la procedencia precisa de la melodía: lo más aceptado es que la melodía tiene raíces folclóricas de Europa oriental (Moldavia/Rumania o regiones cercanas) y que Cohen la arregló para acompañar el poema de Imber. La melodía está en tonalidad menor, lo que le da un matiz melancólico que contrasta con el mensaje de esperanza contenido en la letra.
Difusión y adopción como himno
Desde finales del siglo XIX, Hatikvah se hizo popular entre los movimientos sionistas y las comunidades judías de la diáspora. Fue entonada en actos públicos y reuniones sionistas, y se convirtió en un símbolo emocional de la aspiración nacional judía. Tras la proclamación del Estado de Israel en 1948, Hatikvah pasó a ser el himno nacional de facto y ha acompañado numerosos actos oficiales y ceremonias nacionales. En 2004 la Knesset (parlamento israelí) sancionó la "Ley de Bandera, Emblema y Himno", que confirmó el estatus oficial de símbolos nacionales, entre ellos el himno Hatikvah.
Letra (fragmento utilizado como himno)
Del poema original se emplean la primera estrofa y el estribillo. A continuación se presenta la versión hebrea que se canta como himno, su transliteración y una traducción aproximada al español:
Hebreo (versión cantada)
קוֹל עוֹד בַלֵּבָב פְּנִימָה
נֶפֶשׁ יְהוּדִי הוֹמִיָּה
וּלְפַאֲתֵי מִזְרָח קָדִימָה
עַיִן לְצִיּוֹן צוֹפִיָּה:
עוֹד לֹא אָבְדָה תִּקְוָתֵנוּ,
הַתִּקְוָה בַּת שְׁנוֹת אַלְפַּיִם,
לִהְיוֹת עַם חָפְשִׁי בְּאַרְצֵנוּ,
אֶרֶץ צִיּוֹן וִירוּשָׁלַיִם.
Transliteración
Kol od balevav penimah
Nefesh Yehudí homiyá
Ulfatei mizrach kadimah
Ayin le-Tziyon tzofiyá;
Od lo avda tikvatenu,
Hatikvah bat shnot alpayim,
Lihyot am chofshi b'artzenu,
Eretz Tziyon v'Yerushalayim.
Traducción al español (aproximada)
Mientras en lo profundo del corazón
aún late un alma judía,
y hacia el oriente, hacia Sion,
miran las pupilas;
Aún no se ha perdido nuestra esperanza,
la esperanza de dos mil años,
ser pueblo libre en nuestra tierra,
la tierra de Sion y de Jerusalén.
Significado y usos contemporáneos
Hatikvah sigue siendo un símbolo potente del vínculo entre pueblo, tierra e historia. Se canta en ceremonias oficiales, en actos escolares, en celebraciones y en momentos solemnes. Al mismo tiempo, la letra y su historia han sido objeto de debates y reflexiones, tanto dentro de Israel como fuera, por las diversas interpretaciones políticas, culturales y religiosas que suscita su referencia a "Sion" y "Jerusalén".
Notas sobre variantes y arreglos
- Existen arreglos instrumentales y corales que alteran la tonalidad o la armonía para adaptarse a diferentes contextos (militares, sinfónicos, corales).
- Algunas versiones interpretativas buscan un carácter más brillante cambiando matices de la melodía, pero la melodía tradicional en menor es la más reconocida internacionalmente.
- En actos diplomáticos y en eventos internacionales, la elección de entonar Hatikvah puede generar debates según el contexto político; aun así, su valor histórico y cultural es ampliamente reconocido.
En resumen, Hatikvah es, a la vez, una pieza musical y literaria que condensó una aspiración colectiva y que, tras adaptaciones y décadas de uso, se convirtió en himno nacional del moderno Estado de Israel.