Las montañas plegadas son cordilleras formadas principalmente por el plegamiento y el corrugado de las capas superficiales de la corteza terrestre. En lenguaje técnico se les suele asociar con cinturones orogénicos donde la deformación por compresión domina, pero el término ha quedado algo desfasado desde que se comprendió en detalle la tectónica de placas. Aun así, sigue siendo de uso frecuente en la literatura de geografía física y en explicaciones introductorias de procesos orogénicos.

Definición y precisión terminológica

Tradicionalmente se describía como montañas plegadas a aquellas cordilleras cuyos relieves resultaban de que las capas sedimentarias se arrugaron y formaron pliegues (anticlinales y sinclinales). Hoy se sabe que en muchos de esos cinturones la deformación se combina con la falla de empuje, cabalgamientos y el desplazamiento de grandes mantos (nappes). Por ello, el término montañas plegadas es útil como descripción geomorfológica, pero insuficiente para explicar todos los procesos activos en un orógeno.

Cómo se forman: procesos principales

  • Compresión y acortamiento cortical: cuando dos placas o bloques terrestres convergen (por ejemplo en un límite de placa convergente), las capas sedimentarias situadas entre ellas se comprimen, se pliegan y se apilan.
  • Plegamiento conjunto con cabalgamientos: el plegamiento puede ir acompañado por fallas inversas y cabalgamientos que transportan grandes bloques de roca sobre otros, engrosando la corteza y elevando el relieve.
  • Presencia de niveles débiles: capas mecánicamente débiles (por ejemplo de sal o lutitas) facilitan el deslizamiento y la formación de pliegues grandes; la sal permite la formación de estructuras como diapiros y corrimientos sobre ella.
  • Metamorfismo y magmatismo asociado: el enterramiento y el aumento de presión/temperatura durante la orogenia generan metamorfismo y, en algunos casos, intrusiones ígneas que modifican la corteza y contribuyen al levantamiento.
  • Erosión e isostasia: la erosión exhuma los materiales profundos y la isostasia (flotación de la corteza) responde al desequilibrio de masas, influyendo en la altura y forma final de las montañas.

Tipos de pliegues y estructuras asociadas

Los pliegues pueden clasificarse según su geometría y orientación: anticlinales (convexos hacia arriba), sinclinales (cóncavos hacia arriba), isoclinales (con flancos casi paralelos), recostados o recumbentes, y en chevrón (pliegues con ejes agudos). En cinturones orogénicos complejos aparecen además:

  • Mantos o nappes: grandes paquetes desplazados kilómetros sobre la cubierta inferior.
  • Fallas de empuje y rampas: mecanismos que permiten el apilamiento de capas.
  • Pliegues asociados a saltos de capa y diapirismo salino cuando hay niveles halinos.

Ejemplos y matices importantes

En el pasado se utilizó el término para cordilleras como el Himalaya, pero hoy sabemos que muchas de esas grandes cadenas no se explican solo por plegamiento sencillo de la corteza. En colisiones continente‑continente (como la que formó el Himalaya) el engrosamiento cortical se debe en gran medida al apilamiento por la falla de empuje y al desplazamiento de grandes bloques, junto con plegamientos, metamorfismo y exhumación. Otros ejemplos clásicos de cinturones plegados y de cabalgamiento incluyen los Alpes y los Zagros; en el caso de los Himalaya y los Alpes existe una combinación compleja de plegamiento, cabalgamientos y metamorfismo.

Escala temporal y geológica

La formación de montañas plegadas ocurre en escalas de decenas a cientos de millones de años. Los procesos son lentos (milímetros a centímetros por año) pero pueden concentrar deformación y causar episodios más rápidos asociados a sismos y cabalgamientos activos.

Consecuencias y relevancia

  • Las cordilleras plegadas controlan los patrones de drenaje, el clima local y la formación de cuencas sedimentarias en sus flancos.
  • Suelen concentrar recursos naturales: depósitos de hidrocarburos en anticlinales, minerales ligados a metamorfismo y estructuras de trampa petrolífera.
  • Son zonas sísmicamente activas; el conocimiento de su estructura ayuda a evaluar riesgos geológicos.

En resumen, las montañas plegadas describen cordilleras donde el plegamiento de las capas sedimentarias ha desempeñado un papel importante, pero una explicación completa requiere integrar fallamiento, apilamiento cortical, metamorfismo, erosión e isostasia dentro del marco de la tectónica de placas.