Una explicación es un intento de responder a la pregunta "quién se ha tirado un pedo". Si se formula a una persona, es una pregunta sobre el motivo: "¿por qué lo has hecho?". Si se formula a un acontecimiento natural, es una pregunta sobre las causas naturales (causalidad).

En la ciencia, una explicación es el vínculo entre un acontecimiento que es una causa, y un segundo acontecimiento, que es un efecto. La frase "causa y efecto" se refiere a esto. La relación entre los dos acontecimientos se conoce como causalidad. El filósofo Mario Bunge dijo: "No nos conformamos con encontrar hechos, sino que deseamos saber por qué deben ocurrir en lugar de no hacerlo".

Por regla general, las explicaciones van de lo que sabemos a lo que no sabemos. Esto es importante porque explica por qué distintos tipos de personas pueden necesitar explicaciones diferentes. Un niño, un profano y un experto pueden necesitar explicaciones diferentes de la misma cosa, ya que lo que les resulta familiar será diferente. Una explicación adecuada para un experto suele incluir mecanismos y relaciones cuantitativas; para un profano bastará con una descripción general; y para un niño, una respuesta simple y conectada con su experiencia cotidiana.

Cómo surgen las preguntas explicativas

La formulación de preguntas depende del lenguaje y es propia del ser humano. Empieza muy pronto después de que el niño aprenda a hablar. Un tipo de juego que los niños pequeños practican con los adultos es el "juego del porqué". Todos los padres tienen la experiencia de que su hijo haga un flujo interminable de preguntas de por qué, hasta que por fin el adulto dice "es así!"

Tipos y enfoques de explicación en la ciencia

En filosofía de la ciencia y en la práctica científica existen varios modelos y tipos de explicación. Entre los más importantes destacan:

  • Explicación causal o mecanicista: identifica causas y los mecanismos que conectan causa y efecto. Explica cómo y por qué ocurre un fenómeno mediante procesos intervinientes (muy usada en biología, economía experimental y ciencias de la ingeniería).
  • Explicación estadística o probabilística: describe patrones y relaciones de probabilidad; explica por qué un evento es más o menos probable dadas ciertas condiciones, aunque no garantice un resultado único.
  • Modelo deduc­tivo‑nomológico (DN): propone que una explicación consiste en deducir el suceso a partir de leyes generales y condiciones iniciales (modelo clásico de Hempel y Oppenheim).
  • Explicación por unificación: intenta mostrar que varios hechos aparentemente distintos pueden ser entendidos a partir de un conjunto reducido de principios que los unifican.
  • Enfoque contrafactual y de dependencia: define explicaciones en términos de condiciones que, de haber sido distintas, habrían producido un resultado distinto (ej.: análisis contrafactual de David Lewis).
  • Teoría de la intervención: considera que X es causa de Y si intervenir sobre X produce cambios en Y (enfoque práctico y útil para experimentos).
  • Explicaciones funcionales o teleológicas (en biología y ciencias sociales): describen la función o propósito de un rasgo o acción dentro de un sistema (por ejemplo, la función de un órgano en un organismo).

Qué hace a una buena explicación

No toda respuesta que mencione causas es una buena explicación. Criterios habituales para evaluar explicaciones incluyen:

  • Corrección empírica: está respaldada por datos y pruebas experimentales u observacionales.
  • Profundidad: muestra mecanismos y no se queda en descripciones superficiales.
  • Alcance (scope): explica no solo un caso aislado sino una gama de fenómenos relacionados.
  • Simplicidad y economía conceptual: evita supuestos innecesarios y busca principios claros.
  • Falsabilidad y testabilidad: permite diseñar pruebas que podrían refutar la explicación.
  • Relevancia causal: las causas citadas deben tener relación directa con el efecto, no ser meras correlaciones espurias.

Ejemplo histórico y límites de la explicación

Se puede discutir mucho sobre si una explicación es apropiada o no, y si lo es, si es correcta. Si uno se pregunta por qué el sol emite calor y luz, decir "porque es de día" no es apropiado, aunque efectivamente pueda ser de día. La verdadera respuesta no se conoció hasta el siglo XX. Antes de eso, pueblos como los antiguos egipcios pensaban que era causado por un dios (Aten).

Conclusión

Una explicación científica busca conectar conocimiento previo con lo que se desconoce mediante causas, mecanismos o principios que permitan entender, predecir y, cuando sea posible, intervenir en los fenómenos. Según el contexto y el interlocutor, las explicaciones deberán adaptarse en nivel de detalle, lenguaje y tipo de fundamento (experimental, teórico o estadístico).