Un sistema geotérmico mejorado (EGS) es un sistema de energía geotérmica diseñado para producir energía eléctrica incluso en lugares donde no existe agua subterránea natural o donde la permeabilidad de las rocas es insuficiente. Tradicionalmente, la extracción de energía geotérmica dependía de que coincidieran en un mismo lugar rocas calientes, agua subterránea y fracturas naturales. Los EGS amplían esa posibilidad: las zonas que no cumplen esas condiciones se modifican artificialmente para crear o mejorar el flujo de agua entre pozos y así extraer calor. De este modo es posible aprovechar recursos fuera de las zonas geotérmicas típicas, desde los límites de las placas activas hasta regiones menos activas, como partes del oeste de Estados Unidos.
Cómo funciona
El proceso básico de un EGS suele incluir las siguientes etapas:
- Perforación de pozos: se perforan pozos profundos (habitualmente a varios kilómetros de profundidad) para alcanzar rocas calientes.
- Estimulación o fracturación: se inyecta agua a alta presión para crear o ensanchar una red de fracturas (aumentar la permeabilidad) en la roca caliente. Esto puede incluir técnicas hidráulicas controladas y monitorización sísmica.
- Circulación forzada: se inyecta agua fría por el pozo de inyección; el agua circula por las fracturas, absorbe calor de la roca y es extraída por un pozo de producción.
- Generación y reinyección: el fluido caliente se usa para generar electricidad en plantas con turbinas o intercambiadores de calor; después el agua enfriada se vuelve a inyectar, cerrando el ciclo.
Existen variantes tecnológicas, como los sistemas de circuito cerrado (closed-loop) que evitan el contacto directo entre el fluido de trabajo y la roca, o diseños con múltiples pozos y redes de fracturas optimizadas mediante modelado y ensayos geofísicos.
Ventajas
- Gran potencial energético: las rocas calientes en el subsuelo contienen una enorme cantidad de calor explotable en gran parte del planeta.
- Energía continua y estable: puede proporcionar suministro base (24/7), a diferencia de algunas renovables intermitentes.
- Bajas emisiones: las emisiones directas de gases de efecto invernadero son reducidas si se compara con combustibles fósiles.
- Menor uso de superficie: la huella en tierra por MW generado suele ser menor que en muchas otras fuentes de energía.
Retos y consideraciones ambientales
- Sismicidad inducida: la estimulación hidráulica puede provocar microsismos; por ello se requieren programas de monitorización sísmica y protocolos de mitigación.
- Consumo y gestión de agua: algunos proyectos necesitan volúmenes importantes de agua; hay opciones de uso de agua no potable o de circuitos cerrados para reducir impactos.
- Costes y riesgo técnico: la perforación profunda, la estimulación y el desarrollo inicial son caros y conllevan incertidumbre geológica.
- Corrosión y depósitos minerales: el fluido geotérmico puede contener minerales o gases que afectan equipos; se requiere ingeniería de materiales y tratamiento.
Tecnologías, investigación y proyectos demostrativos
La I+D en EGS abarca desde técnicas de perforación avanzada y simulación numérica hasta métodos de monitorización sísmica y trazadores para optimizar la circulación. Algunos enfoques clave incluyen el diseño de redes de fracturas controladas, el uso de fluidos de estimulación menos invasivos y sistemas cerrados que minimizan el contacto fluido-roca.
Hay proyectos demostrativos y pilotos en varios países (por ejemplo en Europa, EE. UU., Australia e Islandia) que han permitido aprender sobre el comportamiento de las fracturas, la sismicidad y la viabilidad económica en distintos entornos geológicos.
Perspectivas
Los EGS ofrecen la posibilidad de ampliar considerablemente la contribución de la energía geotérmica al mix energético mundial, proporcionando energía limpia y constante. Para consolidarse a escala comercial se requiere seguir reduciendo costes, mejorar técnicas de estimulación con menor impacto sísmico, optimizar la gestión del agua y desarrollar marcos regulatorios y de aceptación pública que garanticen seguridad ambiental y social. Con avances tecnológicos y proyectos piloto exitosos, los EGS podrían jugar un papel importante en la descarbonización del sector eléctrico.

