Un cable coaxial es un tipo de conductor diseñado para transportar señales eléctricas de radiofrecuencia y banda ancha con mínima pérdida y baja radiación. Su nombre procede de la disposición concéntrica de sus elementos: un conductor interno rodeado por un aislante y un conductor exterior que comparten el mismo eje. Para una definición básica vea definición general, y para información sobre las señales que transporta consulte señales de alta frecuencia.
Estructura y componentes
La construcción habitual combina cuatro capas principales: el conductor central (liso o trenzado), un dieléctrico aislante, una pantalla exterior (entremezcla de malla trenzada y/o lámina metálica) y una cubierta externa protectora. El conductor interior puede ser de cobre sólido o multifilar; la pantalla cumple funciones de referencia eléctrica y protección contra interferencias. La disposición confina la energía entre los conductores, limitando la exposición del campo electromagnético al medio interno (campo electromagnético) y reduciendo la susceptibilidad a ruidos externos (interferencias), mientras que los materiales y espesores determinan pérdidas y flexibilidad.
Propiedades eléctricas y tipos
Un parámetro clave es la impedancia característica, que suele ser 50 ó 75 ohmios según la aplicación; otro es la atenuación, que aumenta con la frecuencia y la longitud. Existen normas y designaciones comerciales como RG-6, RG-58 o RG-11, que describen construcción y desempeño. Para aplicaciones prácticas hay conectores normalizados (BNC, F, N y otros) que permiten un acoplamiento mecánico y eléctrico seguro.
Historia y evolución
El concepto del cable coaxial se desarrolló a finales del siglo XIX y se hizo práctico con el avance de la radio y las comunicaciones en el siglo XX. Fue pieza fundamental en la expansión de la televisión por cable y en redes de datos tempranas (por ejemplo, ciertos sistemas Ethernet históricos). Con el tiempo muchas aplicaciones de datos han migrado a pares trenzados y fibra óptica por razones de coste y capacidad, aunque el coaxial sigue siendo relevante en múltiples entornos.
Usos comunes y ejemplos
- Televisión por cable y señales de radiodifusión: el cable coaxial de 75 ohmios es habitual en instalaciones domésticas y operadores televisivos.
- Acceso a internet por HFC (híbrido fibra-coaxial) y servicios de banda ancha.
- Radioafición y antenas: conexión entre transmisores, receptores y antenas.
- Videovigilancia (CCTV) y equipos de medida en laboratorios y entornos profesionales.
- En redes informáticas antiguas se empleó coaxial para segmentos específicos; consulte recursos sobre redes históricas y prácticas.
Ventajas, limitaciones y datos prácticos
Entre las ventajas destacan su buena protección frente a interferencias, su impedancia estable y su capacidad para transmitir señales de alta frecuencia sin radiar mucha energía. Entre las limitaciones figuran mayor volumen y rigidez respecto a par trenzado, mayor coste en ciertos tramos largos y la necesidad de conectores y empalmes bien realizados para evitar pérdidas. Los estándares y variantes permiten elegir el equilibrio adecuado según la frecuencia, la longitud y el entorno de instalación; para detalles técnicos y normas consulte información sobre conductores y recursos adicionales sobre interferencias y blindaje.
En resumen, el cable coaxial sigue siendo una solución práctica y fiable para transmitir señales de RF y banda ancha en aplicaciones domésticas y profesionales, complementando otras tecnologías de cableado y fibra según los requisitos de cada proyecto.

