Los discos compactos, también llamados CD, son discos ópticos de policarbonato que almacenan y recuperan datos informáticos o música mediante un haz láser. Sustituyeron en gran medida a los disquetes porque eran más rápidos, más fiables y podían contener mucha más información, lo que hizo que aquellos medios magnéticos se volvieran obsoletos para muchas aplicaciones. Aunque Philips y Sony desarrollaron distintas piezas de la tecnología por separado, ambas compañías trabajaron juntas para definir un formato estándar y la tecnología para leer los CD en 1982.

Características técnicas principales

  • Capacidad: Un CD estándar puede contener hasta 700 MB de datos, lo que equivale aproximadamente a 80 minutos de audio en formato estándar (CD-DA).
  • Audio: El audio en un CD de música se codifica en PCM lineal a 44,1 kHz de muestreo y 16 bits por muestra en estéreo (dos canales).
  • Dimensiones físicas: El diámetro de un CD normal es de 120 mm. El agujero central mide aproximadamente 1,5 cm.
  • Laser y lectura: Los reproductores usan un láser infrarrojo (≈780 nm) que detecta variaciones en la superficie —pits (hendiduras) y lands (planos)— codificadas mediante EFM (Eight-to-Fourteen Modulation).
  • Corrección de errores: Los CD usan algoritmos de corrección como CIRC (Cross-Interleaved Reed–Solomon Coding) para recuperar datos ante pequeños defectos o arañazos.
  • Estructura: Un CD típico está formado por una capa de policarbonato, una capa reflectante (aluminio u otros metales), una capa de barniz protector y la etiqueta impresa.

Tipos de CD y formatos

  • CD-DA (Compact Disc Digital Audio): formato de audio definido en el «Red Book», usado para álbumes y singles.
  • CD-ROM (Compact Disc Read-Only Memory): discos de solo lectura para datos informáticos; el término aparece en la industria con distintas especificaciones (por ejemplo, Yellow Book para CD-ROM).
  • CD-R (Recordable): discos grabables una sola vez, muy usados para copias de seguridad y creación de audio o datos.
  • CD-RW (ReWritable): discos regrabables que permiten borrar y volver a escribir datos múltiples veces.
  • Mini CDs (80 mm): versiones más pequeñas de 80 mm (3 pulgadas) usadas a menudo para singles, demos o pequeños programas como los controladores. (Nota: esto es distinto del formato MiniDisc, que fue una tecnología basada en discos magneto-ópticos desarrollada por Sony en la década de 1990).

Historia resumida

El desarrollo del CD arrancó en la década de 1970 y principios de los 80. Philips y Sony fueron los actores clave: cada empresa investigó de forma independiente, pero en 1982 acordaron un estándar común para asegurar la compatibilidad entre fabricantes. El primer disco comercial de audio en este formato se lanzó a mediados de los años 80 y rápidamente ganó aceptación por su calidad sonora, portabilidad y resistencia al deterioro magnético.

Usos y legado

  • Además de música y software, los CD se usaron ampliamente para datos, bases de datos multimedia, archivos y distribución de contenido educativo y comercial.
  • Con la llegada de memorias flash, servicios de streaming y discos duros externos, el uso del CD para distribución de música y software disminuyó, pero sigue presente en archivado, colecciones y en algunas aplicaciones profesionales.
  • Los CDs tienen ventajas como la estabilidad frente a interferencias electromagnéticas; sin embargo, son susceptibles a rayaduras, manchas y, en algunos casos, al fenómeno conocido como “rot” por degradación de la capa reflectante.

Consejos de conservación

  • Manipular por los bordes o el agujero central para evitar huellas en la superficie de lectura.
  • Almacenarlos en funda o caja rígida para protegerlos de la luz intensa, calor y polvo.
  • Limpiar con un paño suave y seco, siempre desde el centro hacia el borde exterior—evitar movimientos circulares que puedan agravar arañazos.

En conjunto, el CD fue un avance tecnológico clave para la distribución digital durante varias décadas. Aunque hoy convive con otros soportes más modernos, su diseño físico y los estándares creados por Philips y Sony sentaron bases importantes para los formatos ópticos posteriores.