Brucelosis: definición, causas, síntomas y transmisión
Brucelosis: conoce definición, causas, síntomas, formas de transmisión, riesgos y cómo prevenir el contagio por alimentos o contacto animal.
La brucelosis es una enfermedad causada por una bacteria del género Brucella. También se denomina enfermedad de Bang, fiebre de Crimea, fiebre de Gibraltar, fiebre de Malta, fiebre maltesa, fiebre mediterránea, fiebre de las rocas y fiebre ondulante. No suele considerarse una enfermedad especialmente contagiosa entre personas; la mayoría de los casos humanos provienen del contacto con animales infectados o de productos de origen animal contaminados.
La brucelosis es una zoonosis, una enfermedad que se transmite de los animales a los seres humanos. El ser humano se contagia al beber leche no esterilizada o al comer carne de animales enfermos. A veces, pero de forma poco frecuente, la enfermedad puede transmitirse de persona a persona (por ejemplo, por transmisión vertical, por la lactancia o con exposiciones sexuales), aunque estos casos son raros.
La enfermedad se llamó por primera vez "fiebre de Malta". Los médicos militares británicos la descubrieron por primera vez en Malta durante la guerra de Crimea (años 1850). El Dr. David Bruce fue la primera persona en descubrir la bacteria que causaba la brucelosis.
Causas y especies de Brucella
Las especies de Brucella que infectan a las personas más habitualmente son:
- B. melitensis —reservorio principal: cabras y ovejas; es la más virulenta y frecuente en humanos.
- B. abortus —reservorio: ganado bovino.
- B. suis —reservorio: cerdos.
- B. canis —reservorio: perros.
La infección ocurre cuando las bacterias entran en contacto con mucosas, piel lesionada, se ingieren o se inhalan (p. ej., en ambientes de laboratorio o cría de animales). La incubación típicamente varía de 1 a 4 semanas, aunque puede prolongarse varios meses.
Formas de transmisión
- Ingestión: consumir leche cruda, quesos o otros productos lácteos no pasteurizados y carne poco cocinada de animales infectados.
- Contacto directo: manipular animales enfermos, tejidos abortados, placenta, fluidos reproductivos o sangre sin protección adecuada.
- Inhalación: inhalar aerosoles contaminados (riesgo en mataderos, laboratorios, explotaciones ganaderas).
- Percutánea: heridas o pinchazos con material contaminado.
- Transmisión humana rara: casos aislados por transmisión vertical, lactancia, transfusión o sexual, pero no es la vía habitual de diseminación.
Síntomas
La presentación clínica es variable. El cuadro agudo suele incluir:
- Fiebre (a menudo intermitente u "ondulante"), sudoración profusa, especialmente nocturna.
- Malestar general, astenia, pérdida de apetito y pérdida de peso.
- Dolores musculares (mialgias), articulares (artralgias) y dolor de cabeza.
- Escasa respuesta al tratamiento empírico para otras fiebres en áreas endémicas.
La brucelosis puede volverse crónica o focal: las complicaciones más comunes son afecciones osteoarticulares (espondilitis, sacroileítis, artritis), orquiepididimitis en hombres, endocarditis (aunque rara, es la principal causa de muerte relacionada con brucelosis), y afectación del sistema nervioso central (neurobrucelosis).
Diagnóstico
- Cultivos: hemocultivos y, si procede, cultivo de médula ósea o de muestras de tejido; los cultivos son diagnósticos pero pueden tardar en crecer.
- Serología: pruebas de aglutinación (p. ej., SAT), ELISA y otras técnicas para detectar anticuerpos; útiles cuando los cultivos son negativos.
- Pruebas moleculares: PCR en muestras clínicas en centros especializados para confirmar la presencia de ADN de Brucella.
- La interpretación exige correlación clínica y epidemiológica; en sospecha de formas focales, pueden necesitarse imágenes (rayos X, TAC, RM) y evaluación por especialistas.
Tratamiento
La brucelosis debe tratarse con antibióticos combinados y durante un periodo prolongado para reducir el riesgo de recaída. Los regímenes habituales para adultos incluyen:
- Doxiciclina VO durante 6 semanas combinada con rifampicina VO durante 6 semanas.
- Doxiciclina VO durante 6 semanas más estreptomicina IM (1 g/día) durante 2–3 semanas (opción en casos graves o focales).
En pacientes pediátricos, embarazadas o con intolerancia a las tetraciclinas, se deben usar alternativas y el tratamiento debe individualizarse por un especialista en enfermedades infecciosas. En complicaciones focales (endocarditis, espondilitis, abscesos), puede ser necesario un tratamiento más prolongado y, en algunos casos, intervención quirúrgica.
Prevención
- Consumir exclusivamente leche y derivados pasteurizados.
- Cocinar bien la carne y evitar productos cárnicos dudosos en áreas endémicas.
- Vacunación y control sanitario del ganado (programas de erradicación y vacunación animal) y análisis de rebaños.
- Uso de equipo de protección personal (guantes, mascarillas) para trabajadores de mataderos, veterinarios y personal de laboratorio.
- Medidas de bioseguridad en laboratorios y explotación animal para evitar inhalación o inoculación accidental.
Quiénes corren más riesgo
Personas que trabajan en contacto con animales o productos animales: granjeros, veterinarios, trabajadores de mataderos, lecherías, laboratorios y poblaciones en zonas donde la brucelosis es endémica. También el consumo de productos no pasteurizados aumenta el riesgo en la población general.
Complicaciones
- Recaídas si el tratamiento es insuficiente o incompleto.
- Afección osteoarticular crónica (la más frecuente).
- Endocarditis, que aunque infrecuente, es la complicación más grave y con alta mortalidad si no se trata correctamente.
- Neurobrucelosis (meningoencefalitis, radiculitis), aborto en embarazadas y orquiepididimitis.
Si se sospecha brucelosis (fiebre prolongada tras exposición a animales o consumo de productos no pasteurizados), es importante consultar al médico para evaluación, pruebas diagnósticas y tratamiento adecuado. La vigilancia veterinaria y la seguridad alimentaria son claves para la prevención comunitaria.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es la brucelosis?
R: La brucelosis es una enfermedad causada por bacterias del género Brucella.
P: ¿Qué otros nombres recibe la brucelosis?
R: La brucelosis también se denomina enfermedad de Bang, fiebre de Crimea, fiebre de Gibraltar, fiebre de Malta, fiebre maltesa, fiebre mediterránea, fiebre de las rocas y fiebre ondulante.
P: ¿Cómo se propaga la brucelosis?
R: La brucelosis se transmite de los animales a los seres humanos, a menudo a través del consumo de leche no esterilizada o de carne de animales enfermos.
P: ¿Es contagiosa la brucelosis?
R: Sí, la brucelosis es muy contagiosa y puede propagarse fácilmente de persona a persona.
P: ¿Pueden los humanos contagiar la brucelosis a otros humanos?
R: Aunque es poco frecuente, a veces los humanos pueden contagiar la brucelosis a otros humanos.
P: ¿Quién descubrió la bacteria que causa la brucelosis?
R: El Dr. David Bruce fue la primera persona que descubrió la bacteria que causa la brucelosis.
P: ¿Dónde se descubrió la brucelosis por primera vez?
R: La brucelosis fue descubierta por primera vez en Malta durante la guerra de Crimea en la década de 1850 por médicos militares británicos.
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