David Evan McMullin (nacido el 2 de abril de 1976) es un exoficial de operaciones de la CIA y político que se presentó como candidato presidencial independiente en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016. Se autodenomina una alternativa conservadora frente a los principales candidatos y fue percibido como la opción del movimiento "Never Trump" por conservadores que rechazaban la candidatura de Donald Trump. McMullin no ganó ningún estado en las elecciones, pero tuvo un desempeño notable en Utah, donde obtuvo alrededor del 20% del voto popular.
Biografía y formación
McMullin proviene de una formación que combina experiencia en seguridad nacional y estudios de posgrado en negocios y políticas públicas. Es miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y ha hablado públicamente sobre cómo su fe influyó en su decisión de entrar en la vida pública. Antes de dedicarse a la política fue funcionario en ámbitos relacionados con inteligencia y seguridad.
Carrera profesional
Como exoficial de operaciones en la CIA, McMullin trabajó en temas de seguridad internacional y contraterrorismo. Tras su paso por la agencia, acumuló experiencia en el sector privado y en puestos vinculados a políticas públicas y análisis estratégico. Su experiencia en seguridad nacional fue uno de los principales elementos de su perfil público y de campaña.
Campaña presidencial de 2016
McMullin anunció su candidatura en 2016 como independiente y eligió como compañera de fórmula a la estratega digital Mindy Finn. Su campaña se centró en ofrecer una alternativa conservadora tanto al candidato republicano como al demócrata, subrayando puntos como la defensa del Estado de derecho, la seguridad nacional robusta y la reforma ética en el gobierno. Logró aparecer en la boleta en varios estados y recibió apoyo de votantes conservadores descontentos con la dirección del Partido Republicano ese año.
Posiciones políticas
Entre las propuestas y prioridades que McMullin promovió se encuentran:
- Seguridad nacional: énfasis en la experiencia en inteligencia y en políticas firmes contra el terrorismo.
- Gobernanza y ética: promover transparencia, responsabilidad y límites al poder ejecutivo.
- Conservadurismo moderado: defensa de principios conservadores tradicionales combinados con rechazo a la retórica populista y autoritaria.
- Respeto institucional: apoyo a instituciones democráticas y al equilibrio de poderes.
Activismo y actividades posteriores
Tras la campaña de 2016, McMullin continuó activo en el ámbito cívico y político. Participó en esfuerzos para fortalecer la rendición de cuentas y la defensa de las instituciones democráticas, incluida la creación y apoyo a organizaciones cívicas destinadas a movilizar a electores moderados y a contrarrestar tendencias autoritarias. Su figura siguió siendo relevante en debates sobre el futuro del conservadurismo estadounidense y la oposición a políticas y estilos de liderazgo que, según él, ponían en riesgo normas democráticas.
Vida personal
McMullin está casado y tiene hijos. Su fe y su carrera en seguridad han sido elementos recurrentes en su discurso público y en la forma en que se presenta ante los votantes.
En suma, Evan McMullin se consolidó en 2016 como una alternativa conservadora independiente con perfil en seguridad nacional y preocupación por la preservación de normas democráticas, destacándose especialmente en Utah durante las elecciones presidenciales de ese año.