Rupert Everett (Rupert James Hector Everett, nacido el 29 de mayo de 1959) es un actor, cantante y escritor inglés. Alcanzó la notoriedad internacional tras interpretar a Guy Bennett en la obra de teatro y la película Another Country, de Julian Mitchell, donde dio vida a un estudiante abiertamente homosexual en una escuela pública inglesa de los años treinta. Ese papel le valió el reconocimiento de la crítica y abrió la puerta a una carrera que incluye cine, teatro y televisión, con títulos populares como La boda de mi mejor amigo, The Next Best Thing y varias de las secuelas de Shrek, en las que prestó su voz a personajes memorables.

Everett creció en Inglaterra y dejó la escuela a los 16 años; se marchó a Londres con la ambición de convertirse en actor. Para subsistir en sus primeros años de carrera reconoció haberse prostituido a cambio de drogas y dinero, información que reveló en una entrevista para una revista estadounidense en 1997. Tras ser expulsado de la Central School of Speech and Drama, viajó a Escocia, donde consiguió un puesto en el Citizens Theatre de Glasgow, y continuó formándose y actuando en diversas producciones teatrales que reforzaron su reputación como intérprete versátil.

En el terreno cinematográfico, Everett ha combinado papeles dramáticos y comedias románticas, y es conocido por su capacidad para interpretar tanto personajes carismáticos como roles complejos y a veces ambivalentes. Además de su trabajo en pantalla, a lo largo de su carrera ha vuelto con frecuencia al teatro, participando en montajes clásicos y contemporáneos que le han permitido mostrar su rango actoral.

En el siglo XXI, Everett dedicó una parte importante de su actividad profesional a la escritura y la dirección. Ha sido colaborador de prensa —como editor colaborador en Vanity Fair y autor de piezas para The Guardian— y escribió un guion sobre los últimos años del dramaturgo Oscar Wilde, proyecto que más adelante llevó al cine con su filme The Happy Prince, en el que además asumió funciones tras las cámaras. Sus textos suelen combinar el recuerdo autobiográfico con la reflexión sobre la fama, la sexualidad y el oficio de actor.

En 2006 publicó unas memorias, Red Carpets and Other Banana Skins (Alfombras rojas y otras pieles de plátano), donde relata episodios personales y profesionales, entre ellos su romance de seis años con la presentadora de televisión británica Paula Yates. Everett ha hablado públicamente sobre su sexualidad en términos complejos: aunque a menudo ha sido etiquetado como gay, y en ocasiones como bisexual, él mismo ha explicado que su vida afectiva y sexual incluyó experiencias heterosexuales y homosexuales. En una entrevista radiofónica con Jonathan Ross describió algunas de sus relaciones heterosexuales como fruto de un carácter aventurero: "Yo era básicamente aventurero, creo que quería probarlo todo".

Su posición sobre cuestiones sociales y políticas relacionadas con la comunidad LGBTI ha sido franca y a veces controvertida. Por ejemplo, Everett criticó la introducción del matrimonio entre personas del mismo sexo, llegando a afirmar: "Personalmente, me parece más que trágico que queramos imitar esta institución que es tan claramente un desastre". Sus opiniones generaron debate público y comentarios en medios, situándole como una voz crítica dentro del propio colectivo.

A lo largo de su trayectoria ha recibido elogios por interpretaciones concretas y ha pasado por etapas de éxito internacional y momentos más discretos, dedicando también tiempo a proyectos independientes y al teatro. Además de sus memorias y artículos periodísticos, ha participado en entrevistas y programas donde analiza la industria del entretenimiento y su propia carrera, mostrando un estilo irónico y directo.

Selección de trabajos destacados:

  • Another Country (obra de teatro y película)
  • La boda de mi mejor amigo (My Best Friend's Wedding)
  • The Next Best Thing
  • The Happy Prince (guion y dirección sobre los últimos años de Oscar Wilde)
  • Voz en las secuelas de Shrek

Rupert Everett sigue activo en cine, teatro y escritura, combinando ocasionalmente la interpretación con labores de guionista y director. Su biografía pública refleja tanto los éxitos profesionales como los altibajos personales, y su figura continúa despertando interés por la intensidad de sus interpretaciones y la sinceridad con la que ha hablado de su vida.