Maclyn McCarty (9 de junio de 1911 - 2 de enero de 2005) fue un genetista estadounidense. Fue conocido por demostrar que el ADN, y no las proteínas, era la base química del gen. Este hallazgo cambió radicalmente la manera de entender la herencia y sentó las bases de la genética molecular moderna.

McCarty dedicó su vida a estudiar los organismos responsables de enfermedades infecciosas. Los estudios de las bacterias abrieron el camino al estudio de la herencia a través de la genética y la bioquímica, y así comenzó la era de la biología molecular. Su trabajo mostró cómo técnicas bioquímicas aplicadas a microorganismos podían identificar la naturaleza química de la información hereditaria.

El experimento Avery–MacLeod–McCarty

McCarty fue el miembro más joven y más longevo del equipo de investigación responsable del experimento Avery-MacLeod-McCarty, publicado en 1944. En ese estudio, el equipo trabajó con cepas de la bacteria Streptococcus pneumoniae (el neumococo) y demostró que material extraído de bacterias virulentas inactivadas podía transformar bacterias no virulentas en virulentas. Mediante purificación y ensayos enzimáticos, mostraron que la actividad transformante se destruía por tratamiento con DNasas (enzimas que degradan el ADN), pero no se veía afectada por proteasas o RNasas. Ese resultado proporcionó evidencia directa de que el ADN era la molécula portadora de la información genética.

Reacción y consecuencias

En la época en que se publicó el trabajo existía escepticismo, porque muchos científicos pensaban que las proteínas eran las candidatas más probables para contener la información hereditaria. Sin embargo, los resultados de Avery, MacLeod y McCarty prepararon el terreno para experimentos posteriores —como el experimento de Hershey y Chase en 1952— y para el descubrimiento de la estructura de la doble hélice del ADN en 1953. El hallazgo influyó de forma decisiva en la rápida expansión de la biología molecular y en la comprensión moderna de la genética.

Trayectoria y reconocimiento

A lo largo de su carrera McCarty continuó trabajando en la bioquímica de organismos patógenos y en problemas relacionados con la genética bacteriana. Su contribución más famosa, sin embargo, siguió siendo la identificación del ADN como material genético. En reconocimiento a su trabajo sobre la naturaleza química de la herencia, recibió diversos premios y honores, entre ellos el Premio Wolf de Medicina en 1990.

MacCarty falleció el 2 de enero de 2005 a causa de una insuficiencia cardíaca congestiva. Su legado perdura en la forma en que la genética y la bioquímica modernas estudian la información hereditaria y sus mecanismos.