Mordedura: definición, causas, riesgos y tratamiento

Mordedura: definición, causas, riesgos y tratamiento. Guía práctica con síntomas, complicaciones, primeros auxilios, prevención y cuándo acudir al médico.

Autor: Leandro Alegsa

Una mordedura es una herida producida por los dientes de un animal. Los animales pueden morder en situaciones de defensa propia, por miedo, por juego brusco o para sujetar y cortar alimentos antes de comerlos. También las personas pueden sufrir mordeduras en peleas, accidentes o durante actividades laborales y recreativas.

Tipos y características

  • Mordeduras por animales domésticos (perros, gatos): los perros suelen provocar heridas más amplias y desgarradas; las mordeduras de gato tienden a ser en forma de punzada profunda (punción) que puede sellarse por fuera y favorecer infecciones.
  • Mordeduras silvestres (murciélagos, zorros, mapaches, etc.): mayor riesgo de enfermedades como la rabia.
  • Mordeduras humanas: alto riesgo de infección por bacterias de la boca humana (p. ej., Eikenella corrodens).
  • Crush injuries (aplastamiento): cuando la mordedura incluye contusión de tejidos, fracturas óseas o lesiones de tendones y nervios.

Causas

  • Respuesta defensiva del animal ante una amenaza real o percibida.
  • Juego brusco, manejo inadecuado o provocación.
  • Condiciones médicas que alteran el comportamiento del animal (ej. rabia, intoxicación, dolor).
  • Accidentes en el trabajo o actividades al aire libre.

Riesgos y complicaciones

Las mordeduras pueden causar problemas médicos importantes, entre ellos:

  • Infección local: enrojecimiento, calor, dolor, hinchazón, secreción purulenta. Las bacterias comunes incluyen Pasteurella (mordeduras de animales), Staphylococcus, Streptococcus y bacterias orales humanas.
  • Celulitis y abscesos.
  • Invasión profunda: tendinitis, lesión de nervios o vasos, fracturas, osteomielitis (infección ósea).
  • Sepsis en casos severos o en personas inmunocomprometidas.
  • Rabia: enfermedad viral grave y casi siempre mortal si no se trata antes de la aparición de síntomas; debe considerarse si el animal es de riesgo o desconocido.
  • Tétanos: riesgo en heridas contaminadas si la profilaxis vacunal no está al día.
  • Daño estético y funcional, especialmente en manos y rostro.

Primeros auxilios inmediatos

  • Detener el sangrado aplicando presión con una gasa o paño limpio.
  • Lavar la herida abundantemente con agua y jabón durante varios minutos para reducir la carga bacteriana.
  • Evitar cerrar la herida por completo (p. ej., no suturar sin valoración médica) si es profunda o sucia; cubrir con apósito limpio.
  • No aplicar remedios caseros agresivos (como alcohol en exceso, peróxido o sustancias cáusticas) sin orientación médica; la limpieza con agua y jabón es clave.
  • Si el animal está disponible y seguro, identificarlo y conocer su estado vacunal; no intente retener animales agresivos.

Cuándo acudir al médico de urgencia

  • Heridas profundas, muy sangrantes o con exposición de hueso/tendones.
  • Mordeduras en manos, cara, cuello o articulaciones.
  • Signos de infección: fiebre, aumento rápido del enrojecimiento, dolor creciente, secreción purulenta o líneas rojas que se extienden.
  • Contacto con animales silvestres o animales con comportamiento sospechoso (riesgo de rabia).
  • Persona inmunocomprometida, con diabetes, o con prótesis articulares.
  • Desconocimiento del estado de vacunación antitetánica.

Tratamiento médico

  • Limpieza y desbridamiento: eliminación de tejido muerto y lavado a presión para reducir bacterias.
  • Antibióticos: se indican en mordeduras de gato, mordeduras humanas, mordeduras en manos, heridas profundas, o en pacientes de alto riesgo. Un antibiótico habitual para profilaxis y tratamiento es amoxicilina-clavulánico, aunque la selección exacta depende del paciente y alergias; el médico decidirá la pauta adecuada.
  • Suturas y cierre de la herida: en algunas heridas faciales limpias se puede realizar cierre primario; en otras se deja abierta o se realiza cierre diferido según el riesgo de infección.
  • Cirugía si hay tejido necrosado, abscesos, lesión de tendones o fracturas.
  • Profilaxis del tétanos: revisar el historial vacunal; puede ser necesario administrar vacuna o inmunoglobulina antitetánica según el tipo de herida y el tiempo desde la última dosis.
  • Profilaxis y tratamiento de la rabia: si existe riesgo de exposición, se inicia la profilaxis postexposición que incluye inmunoglobulina antirrábica y vacuna antirrábica; es urgente y debe iniciarse cuanto antes.

Seguimiento y cuidados en casa

  • Cambiar el vendaje según las indicaciones y mantener la herida limpia y seca.
  • Observar signos de infección o empeoramiento: fiebre, enrojecimiento que progresa, dolor creciente, secreción maloliente.
  • Seguir la pauta completa de antibióticos si fueron prescritos.
  • Revisiones médicas para retirar puntos, revisar función de la zona afectada (movilidad, sensibilidad) y valorar complicaciones tardías.

Prevención

  • Vacunar y controlar la salud de las mascotas; educación sobre comportamiento animal.
  • Evitar acercarse a animales desconocidos o silvestres; no provocar ni molestar a animales que estén alimentando crías.
  • Usar equipo protector en trabajos de riesgo y supervisar a los niños al jugar con animales.
  • Mantener actualizadas las vacunas personales (tétanos) y buscar atención rápida tras una mordedura.

En resumen, aunque muchas mordeduras son leves y se resuelven con cuidados básicos, otras pueden provocar infecciones graves, daño funcional o enfermedades como la rabia y el tétanos. Ante dudas o signos de gravedad, consulte a un profesional de salud lo antes posible.

Un hombre siendo mordido.  Zoom
Un hombre siendo mordido.  

Tratamiento

Las heridas por mordedura deben lavarse, idealmente con agua y jabón de povidona yodada. A continuación, la herida debe envolverse sin apretar con un vendaje. Las heridas de mordedura abiertas no se suturan por el riesgo de infección.

Las mordeduras de animales causadas por carnívoros (que no sean roedores) pueden infectar a la víctima con la rabia si el animal que le ha mordido es portador de ella. Si es posible, se atrapa al animal y se le examina la cabeza en busca de signos de rabia. Los signos de la rabia incluyen espuma en la boca, automutilación, gruñidos, comportamiento espasmódico y ojos rojos. Si el animal vive diez días y no desarrolla la rabia, probablemente no esté infectado. En los casos en que no se puede encontrar al animal, en la mayoría de los lugares se lleva a cabo un tratamiento profiláctico contra la rabia.

Mordeduras de serpiente

Muchas de las serpientes del mundo no se consideran peligrosas para el ser humano, pero incluso la mordedura de una serpiente "segura" puede herir a la víctima si la herida no se trata adecuadamente, y las serpientes grandes, como las constrictoras, son capaces de causar mucho daño con sus mordeduras.

Mordeduras de araña

La araña viuda negra y algunos escorpiones se consideran peligrosos para los humanos, sobre todo para los niños pequeños y los adultos mayores. Sólo la araña de tela de embudo de Sydney, de Australia, es frecuentemente peligrosa para los adultos, y sólo vive en un radio de 160 kilómetros de Sydney. En Estados Unidos hay antivenenos para la araña viuda negra y los peligrosos escorpiones nativos de la región.

 


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