Alfred Day Hershey (4 de diciembre de 1908 - 22 de mayo de 1997) fue un bacteriólogo y genetista estadounidense ganador del Premio Nobel, conocido por sus contribuciones fundamentales a la biología molecular y a la genética de virus.
Biografía y formación
Nació en Owosso, Michigan. Se licenció en química en la Universidad Estatal de Michigan en 1930 y se doctoró en bacteriología en 1934. Poco después de completar su doctorado ocupó un puesto en el Departamento de Bacteriología de la Universidad de Washington en San Luis. Más adelante se trasladó con su esposa Harriet a Cold Spring Harbor (Nueva York) para incorporarse al Departamento de Genética de la Institución Carnegie para la Ciencia, donde desarrolló la mayor parte de su carrera científica.
Trabajo con bacteriófagos y la "Phage Group"
En la década de 1940 empezó a trabajar con bacteriófagos, los virus que infectan bacterias, colaborando con figuras como el italoamericano Salvador Luria y el alemán Max Delbrück. Estos investigadores formaron parte del llamado "Phage Group", un núcleo de científicos que utilizó los fagos como modelos para estudiar la genética y la biología molecular. Hershey demostró, entre otras aportaciones, que cuando dos cepas diferentes de bacteriófagos infectan la misma bacteria, pueden producirse intercambios de información genética (recombinación), lo que contribuyó a entender cómo se transmite y reordena la información genética en los virus.
El experimento Hershey–Chase (1952)
En 1952, junto con Martha Chase, realizó el famoso experimento de la licuadora Hershey-Chase, que aportó pruebas contundentes de que el ADN, y no las proteínas, es el material hereditario. El experimento, elegante y sencillo, utilizó el fago T2 marcado radioactivamente: el DNA se marcó con fósforo-32 (32P) y las proteínas de la cápside con azufre-35 (35S). Tras permitir la infección de bacterias por los fagos marcados, emplearon una batidora para separar las cápsides vacías de los cuerpos bacterianos y centrifugaron la mezcla. La radioactividad del 32P apareció dentro de las bacterias infectadas, mientras que la del 35S quedó principalmente en las cápsides externas descartadas. Estos resultados indicaron que era el ADN el que penetraba en la célula y dirigía la producción de nuevos virus, demostrando de forma decisiva que el ADN es el portador de la información genética.
Dirección, Nobel y legado
Hershey fue nombrado director de la Institución Carnegie en 1962. En 1969 recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, compartido con Luria y Delbrück, por sus descubrimientos sobre la replicación de los virus y su estructura genética. Su trabajo ayudó a sentar las bases de la biología molecular moderna y del estudio de la genética viral, influyendo en la forma en que se abordaron posteriormente problemas fundamentales como la replicación, la recombinación y la regulación genética.
Enfoque experimental y contribuciones
- Rigor y simplicidad: Hershey destacó por diseñar experimentos conceptualmente sencillos pero técnicamente limpios, lo que permitió obtener conclusiones firmes y reproducibles.
- Modelo fágico: Promovió el uso de bacteriófagos como modelos experimentales, lo que aceleró descubrimientos en genética y virología.
- Formación de investigadores: Su laboratorio en Cold Spring Harbor fue un foco de formación para muchos científicos que luego trajeron avances importantes a la biología molecular.
Alfred Hershey dejó un legado duradero en la ciencia: sus experimentos no sólo resolvieron una controversia central de su época (ADN vs. proteína), sino que también cimentaron metodologías y conceptos que siguen siendo fundamentales para la biología molecular y la genética moderna.