La catedral de Wells es una iglesia anglicana situada en Wells, Somerset, Inglaterra. Es la sede del obispo de Bath y Wells. Su construcción comenzó en 1170 y la catedral fue dedicada en 1239. Construida sobre el emplazamiento de iglesias anteriores, combina elementos normandos y góticos tempranos y, desde la Edad Media, ha sido un centro religioso y comunitario de la ciudad de Wells.

Historia

En el lugar existía ya una iglesia desde el año 705, y durante la época anglosajona se desarrollaron estructuras previas que fueron reorganizadas tras la conquista normanda. La fábrica actual se inició en la segunda mitad del siglo XII y alcanzó gran parte de su configuración esencial a comienzos del siglo XIII; la dedicación en 1239 marcó el fin de la primera gran fase constructiva. A lo largo de los siglos posteriores la catedral fue objeto de ampliaciones, reparaciones y reformas —incluyendo intervenciones para contener problemas estructurales en la torre central— así como de actuaciones de conservación en épocas modernas.

Arquitectura y escultura

La catedral de Wells ha sido descrita como "la más poética de las catedrales inglesas". Gran parte de la estructura es de arquitectura inglesa temprana (Early English), caracterizada por líneas puras, arcos apuntados y una cuidada proporción entre nave, crucero y coro. El exterior destaca por su espléndida fachada occidental —una de las más ricamente escultóricas de Inglaterra— con casi trescientos personajes tallados que representan escenas bíblicas, santos y figuras alegóricas, esculpidos en gran parte entre finales del siglo XII y mediados del XIII.

En el interior, muchas molduras parecen casi esculturas. Los capiteles tallados están realizados en un estilo foliado conocido como "hoja rígida", que da a la decoración vegetal una apariencia viva y nerviosa. El extremo oriental ha conservado gran parte de los vidrios originales, algo poco frecuente en Inglaterra, lo que ofrece un conjunto de vitrales medievales de excepcional interés. Otros elementos notables incluyen bóvedas estrelladas, delicadas tracerías y un programa escultórico muy coherente con el lenguaje del gótico temprano.

Elementos singulares

Una de las soluciones estructurales más famosas de Wells son las "scissor arches" (arcos en tijera) añadidas en el siglo XIV para estabilizar la torre central cuando comenzaron a aparecer grietas y asentamientos. Estas arquerías, atribuidas al maestro cantero William Joy (aprox. 1338), son a la vez eficaces y expresivas, y han pasado a ser un símbolo arquitectónico de la catedral.

También merece mención la sala capitular (chapter house), con su típica planta octogonal y una columna central que sostiene la bóveda, así como los claustros y la biblioteca catedralicia. En la fachada norte se conserva el famoso reloj astronómico medieval, uno de los relojes públicos más antiguos del mundo que aún funciona, con figuras que representan caballeros que se baten en justa cuando marcan las horas.

Uso, conservación y protección

La catedral sigue siendo un templo en activo donde se celebran cultos anglicanos, conciertos y actividades culturales; además es un destino turístico muy visitado por su integridad artística e histórica. Desde 1950 fue designada por el Patrimonio Inglés como edificio protegido de grado I, reconocimiento que subraya su valor excepcional y garantiza medidas de conservación. A lo largo de los siglos se han realizado campañas de restauración para preservar su escultura, vidrieras y estructura, combinando técnicas tradicionales y estudios científicos modernos.

La catedral de Wells constituye, por tanto, un ejemplo sobresaliente de la arquitectura gótica inglesa temprana y un testimonio vivo de la historia religiosa y artística de Inglaterra.