Víctor Amadeo II (Vittorio Amedeo Sebastiano; 14 de mayo de 1666 - 31 de octubre de 1732) fue duque de Saboya de 1675 a 1730. También ostentó los títulos de marqués de Saluzzo, duque de Montferrat, príncipe de Piamonte y conde de Aosta, Moriana y Nizza.
Primeros años y matrimonio
Nacido en la corte de Saboya en 1666, sucedió muy joven a su padre, Carlos Manuel II, como duque de Saboya en 1675. En 1684 contrajo matrimonio con Ana María de Orleans, sobrina de Luis XIV de Francia, alianza que vinculó temporalmente a Saboya con la política francesa y dio lugar a una intensa actividad dinástica: varios de sus hijos serían casados con casas reales europeas, lo que aumentó la proyección internacional de la familia saboyana.
Política exterior y la Guerra de Sucesión Española
Durante su reinado, Víctor Amadeo II maniobró con gran realismo político entre las grandes potencias. Inicialmente cercano a Francia por lazos dinásticos, cambió de alineamiento en el contexto de la Guerra de Sucesión Española (1701–1714) y se integró en la coalición contra los Borbones cuando estimó que ello beneficiaba los intereses de Saboya. Gracias a ese oportuno viraje logró, mediante tratados de paz y acuerdos internacionales, un considerable aumento del prestigio dinástico.
De duque a rey: Sicilia y Cerdeña
Como premio por su actuación en la contienda y en los acuerdos de paz que siguieron, a Víctor Amadeo II le fue reconocido el título de rey de Sicilia en 1713, elevando la dinastía sabauda del rango ducal al regio. Años después, debido a redistribuciones territoriales y a las presiones de otras potencias europeas, cedió Sicilia y recibió en compensación la isla de Cerdeña en 1720, adoptando entonces el título de rey de Cerdeña. Este intercambio supuso, en la práctica, la consolidación del estatus real de la casa de Saboya y el nacimiento del Reino de Cerdeña como núcleo político que perduraría hasta la unificación italiana en el siglo XIX.
Gobierno interno y reformas
En el plano interno impulsó reformas administrativas, fiscales y militares destinadas a modernizar el Estado y a fortalecer el poder central. Reforzó el ejército y promovió la reorganización de la administración ducal/real, fomentó el desarrollo económico y patrocinó obras públicas y culturales en Turín y en otras ciudades del Piamonte. Su política buscó transformar a Saboya de un principado fronterizo en una monarquía con mayor peso en la diplomacia europea.
Familia y descendencia
Su matrimonio con Ana María de Orleans dio varios hijos que estrecharon aún más los vínculos de Saboya con las casas reales europeas. Entre sus hijos más destacados figuraron:
- María Adelaida de Saboya (1685–1712), que se casó con Luis, duque de Borgoña (nieto del rey Luis XIV) y fue madre del futuro Luis XV de Francia.
- María Luisa de Saboya (1688–1714), que se casó con el rey Felipe V de España.
- Carlos Manuel (Carlo Emanuele), que sucedió finalmente como Carlo Emanuele III (nacido en 1701) y continuó la dinastía en el trono de Cerdeña.
Abdicación y últimos años
En 1730 Víctor Amadeo II abdicó en favor de su hijo Carlos Manuel (Carlo Emanuele III). Posteriormente surgieron tensiones familiares y políticas: el antiguo monarca intentó en algún momento retractarse de su abdicación o influir en la política del reino, lo que provocó un enfrentamiento con su sucesor y la corte. Como resultado quedó apartado de la vida pública y murió en Turín el 31 de octubre de 1732.
Legado
Víctor Amadeo II dejó un legado complejo: por un lado, elevó a la casa de Saboya al rango real y obtuvo para sus dominios un mayor reconocimiento internacional; por otro, su época estuvo marcada por continuos ajustes diplomáticos y por la difícil gestión de un territorio situado entre grandes potencias. Sus reformas administrativas y militares contribuyeron a convertir al Piamonte y al futuro Reino de Cerdeña en una pieza clave de la política italiana y europea en los siglos siguientes.