Thrillville es un juego para PlayStation 2, Xbox y PlayStation Portable realizado por Lucasarts y Frontier. Los jugadores crean su propio parque temático. Hacen montañas rusas, puestos de juegos, atracciones, pistas de carreras y tiendas de comida y bebida.

 

Lanzado en 2006, Thrillville combina elementos de gestión y de construcción con una fuerte componente de minijuegos y acción directa. El objetivo principal es diseñar y administrar parques que atraigan visitantes, cumplan objetivos de la campaña y generen beneficios, todo ello con un tono desenfadado y humorístico dirigido a un público familiar.

El juego ofrece dos tipos de experiencia principales: una parte de gestión y otra de acción/creación. En la gestión tienes que contratar personal (mecánicos, limpiadores, seguridad), ajustar precios, controlar la limpieza y seguridad del parque, y responder a las necesidades de los visitantes. En la creación puedes construir y editar montañas rusas pieza a pieza, diseñar recorridos, colocar decoraciones y optimizar las atracciones para maximizar la emoción, intensidad y miedo según el perfil del público.

  • Editor de montañas rusas: interfaz por piezas para crear curvas, inversiones y elementos tematizados; permite probar las atracciones y ajustar su diseño.
  • Minijuegos: numerosos minijuegos jugables por uno o varios jugadores, muchos inspirados en las propias atracciones (carreras, tiro, equilibrio, simuladores).
  • Modo carrera: misiones y objetivos específicos en distintos parques que guían la progresión y desbloquean elementos nuevos.
  • Multijugador local: varios minijuegos para competir con amigos en el mismo sofá (según plataforma).
  • Personalización: posibilidad de crear empleados y avatares, además de tematizar zonas del parque con decoraciones.

El control permite tanto la vista global de gestor como tomar el control directo de un personaje para explorar el parque en tercera persona, subirse a las atracciones y participar en actividades. Esto aporta variedad y hace que la experiencia no sea únicamente administrativa.

En cuanto a presentación, Thrillville apuesta por gráficos coloridos y un diseño de personajes caricaturesco. La banda sonora y los efectos son adecuados al tono festivo del juego, y los diálogos y anuncios del parque añaden humor y personalidad.

Recepción: el título obtuvo críticas mixtas a positivas. Fue elogiado por sus poderosas herramientas creativas, la diversión de los minijuegos y la accesibilidad para jugadores de todas las edades. Se le criticó en ocasiones por cámaras poco precisas, ciertos problemas de cámara y IA, y por misiones que pueden volverse repetitivas. Aun así, su mezcla de gestión y minijuegos hizo que tuviera una base de fans suficiente para recibir una secuela, Thrillville: Off the Rails, al año siguiente.

Si te interesa diseñar parques temáticos con libertad creativa sin complicaciones de simuladores más técnicos, Thrillville sigue siendo una opción entretenida en las consolas clásicas para quienes disfrutan combinar construcción, gestión ligera y minijuegos sociales.