En la mitología egipcia, Toth (también escrito Thot, Djehuty o Tehuti) era la deidad de los escribas y del conocimiento. Es una de las figuras más complejas y veneradas del panteón egipcio: se le asocia con la escritura, la sabiduría, la magia, la astronomía, la medición del tiempo y, en muchas tradiciones, con la luna. Sobre su origen existen varias versiones: se cree que nació del cráneo de Seth, y en otras fuentes se afirma que nació del corazón de Ra.
Thoth era considerado el corazón y la lengua de Ra. También era el que traducía la voluntad de Ra en palabras, actuando como escriba y mensajero de los dioses y como intermediario en disputas divinas.
Nombre y representación
Su nombre egyptológico suele transcribirse como Djehuty; la grafía griega Thoth dio lugar a la forma más conocida en Occidente. Iconográficamente aparece con cabeza de ibis o, en ocasiones, como babuino. Frecuentemente se le representa con una paleta y un cálamo (instrumentos del escriba) o junto a símbolos lunares (un disco y una media luna), que subrayan su relación con el tiempo y el calendario.
Funciones y atribuciones
- Patrón de los escribas: inventor o protector de la escritura y los jeroglíficos; se le atribuía la enseñanza de la escritura a la humanidad.
- Sabiduría y ciencias: dios de las matemáticas, la astronomía, la medicina y la magia; guardián de los libros y los registros sagrados.
- Juicio y justicia: en el juicio del difunto, Thoth registraba el resultado de la balanza cuando se pesaba el corazón frente a la pluma de Ma'at; era el escriba que consignaba la verdad del veredicto.
- Intermediario divino: consejero de los dioses y mediador en conflictos, encargado de transcribir los decretos de Ra y de pronunciar fórmulas sagradas.
Mitos principales
En varias leyendas participa activamente en los asuntos de los dioses: ayuda a Isis a recomponer el cuerpo de Osiris y a recuperar palabras mágicas, disputa con Seth y otros dioses, y actúa como árbitro y cronista en las asambleas divinas. En algunos mitos recupera partes del tiempo o crea el calendario al regular las horas y el ciclo lunar.
Culto y centros de veneración
Su principal centro de culto fue la ciudad de Hermópolis (Khemenu), donde se celebraban festivales en su honor y se le rendía culto como guardián del conocimiento universal. En la práctica religiosa está a menudo vinculado con diosas como Seshat (de la escritura y la medición), y con el concepto de Ma'at (orden y verdad).
Influencia posterior
Tras la conquista helenística, Thoth se identificó con Hermes, dando lugar a la figura sincrética de Hermes Trismegisto, a quien se atribuyeron numerosos textos filosóficos y mágicos (la tradición hermética) que influyeron en la alquimia, la astrología y el pensamiento esotérico del Mediterráneo y Europa medieval.
Iconografía y símbolos
Los símbolos más habituales son el ibis y el babuino, la paleta de escriba con el cálamo, y los emblemas lunares. En tumbas y templos aparece tanto escribiendo como sentado frente a la balanza del juicio o presidiendo rollos y libros sagrados.
Thoth encarna la idea de la palabra escrita como herramienta de orden y memoria: su figura resume la importancia que la civilización egipcia otorgó a la escritura, la ciencia y la administración del tiempo.

