Un pentagrama es el conjunto de cinco líneas horizontales paralelas en las que se escribe la notación musical. Sobre el pentagrama colocamos las notas musicales ya sea sobre una línea (la línea pasa por el centro de la cabeza de la nota) o en un espacio entre líneas. El pentagrama crea cuatro espacios interiores (más los llamados espacios exteriores por encima y por debajo). Cuanto más alto sea el tono de la nota, más arriba aparecerá en el pentagrama. Para saber a qué nota corresponde cada posición es necesaria una clave, porque la misma posición en el pentagrama representa notas distintas según la clave empleada. Existen claves para voces e instrumentos agudos, medios y graves.

Este ejemplo musical muestra la apertura de la Sinfonía nº 5 de Beethoven. Las tres primeras notas están en la segunda línea (contando desde abajo). Son soles, porque hay una clave de sol al principio del pentagrama. La cuarta nota está un poco más abajo: en la línea inferior, la de mi (debido a los bemoles de la armadura, es un mi bemol). La siguiente nota está entre las otras dos en tono (un Fa). Después de los tres fa viene un re en el espacio inferior exterior.
Líneas y espacios: cómo se nombran
El pentagrama tiene cinco líneas y cuatro espacios interiores. Según la clave, cada línea y cada espacio corresponderá a una nota concreta. Ejemplos comunes:
- Clave de sol (clave de G): las líneas, de abajo arriba, son Mi, Sol, Si, Re, Fa (E G B D F). Los espacios, de abajo arriba, son Fa, La, Do, Mi (F A C E).
- Clave de fa (clave de F): las líneas, de abajo arriba, son Sol, Si, Re, Fa, La (G B D F A). Los espacios, de abajo arriba, son La, Do, Mi, Sol (A C E G).
- Claves de do (alto, tenor): sitúan la nota Do en la línea central; se usan en partituras vocales e instrumentos como la viola (clave de do en tercera línea) o ciertas partes para voz humana.
Claves: qué indican y por qué son necesarias
La clave coloca una referencia en una de las líneas del pentagrama para identificar las notas. Sin clave, la misma forma gráfica podría interpretarse como notas completamente diferentes. Además de las claves de sol, fa y do existen variantes históricas y transpositivas que permiten escribir con mayor comodidad el registro de cada instrumento.
Líneas adicionales (líneas de ayuda)
Cuando una nota es demasiado alta o demasiado baja para escribirse en las cinco líneas, se añaden pequeñas líneas cortas llamadas líneas adicionales (en inglés "ledger lines" o líneas de adorno). Se trazan por encima o por debajo del pentagrama y permiten situar notas como el Do central (que a veces aparece en una línea adicional entre los dos pentagramas del piano) o notas muy agudas o muy graves.
Sistemas de pentagramas y la llave (corchete)
Si se tocan dos o más pentagramas al mismo tiempo, se agrupan a la izquierda mediante un corchete o llave. La música de piano, por ejemplo, se escribe en dos pentagramas unidos: uno para la mano derecha y otro para la izquierda. En conjuntos instrumentales o partituras orquestales se usan sistemas con varias líneas y llaves que muestran cómo se distribuyen las voces e instrumentos.
Instrumentos sin altura (percusión) y notación simplificada
Algunos instrumentos no producen un tono definido (no tienen altura precisa), como ciertos instrumentos de percusión. Para estos suele emplearse un pentagrama reducido —incluso una sola línea— y símbolos especiales para las alturas no definidas. Por ejemplo, los platillos y otros elementos de percusión suelen notarse con cabezas de nota en forma de cruz o con signos particulares para indicar golpes o efectos. En esos casos no es necesario indicar una nota precisa del pentagrama, sino el momento y la duración del sonido.
Breve historia
El uso del pentagrama con cinco líneas se fue imponiendo en la música occidental desde el siglo XIII, aunque anteriormente existieron notaciones con distinto número de líneas. Hoy el pentagrama de cinco líneas es el sistema estándar por su claridad y flexibilidad.
En resumen: el pentagrama es la base gráfica para representar alturas y duraciones en la música; las claves indican qué nota corresponde a cada línea y cada espacio; y las líneas adicionales y los sistemas de pentagramas permiten escribir desde instrumentos muy agudos hasta muy graves y coordinar varias voces simultáneas.
Nota: cuando en una partitura aparecen alteraciones en la armadura, estas afectan a las notas del pentagrama según la clave y el contexto.
Por último, para instrumentos que sólo marcan el pulso o efectos (partes de ritmo), la notación puede simplificarse y escribirse en una sola línea; los tiempos a menudo se representan con cruzcillas u otros símbolos en lugar de cabezas de nota convencionales.