El Soricomorpha ("forma de musaraña") fue un grupo biológico propuesto en la clase de los mamíferos. Incluye todas las musarañas, solenodones y topos. Se divide en 4 familias, una de ellas extinguida. Las otras tres familias son las musarañas, los solenodones y los topos. Esto se produjo tras el descubrimiento, a partir del análisis de secuencias, de que el antiguo orden Insectivora era polifilético. Esto significa que no se trata de un único clado.
La propuesta se descartó cuando se descubrió que una agrupación mayor era monofilética y formaba un clado natural de insectívoros. Este es el nuevo orden Eulipotyphla.
Familias incluidas y la familia extinta
En la circunscripción clásica de Soricomorpha se reconocían las siguientes unidades:
- Soricidae — las musarañas, un grupo numeroso y de amplia distribución, con muchas especies de pequeño tamaño y hábitos insectívoros.
- Talpidae — los topos y sus parientes (incluyendo desmanes y otros especialistas excavadores o semiacuáticos).
- Solenodontidae — los solenodones, mamíferos nocturnos y venenosos de la región caribeña.
- Una familia extingida tradicionalmente incluida es la Nesophontidae — los llamados «musarañas antillanas» o nesófontes, extinguidos en el Holoceno reciente, probablemente por impactos antropogénicos y especies introducidas.
Características generales y distribución
Los miembros asignados a Soricomorpha compartían rasgos típicos de pequeños mamíferos insectívoros: morros alargados y puntiagudos, metabolismo rápido, dieta basada en invertebrados y, en muchos casos, visión reducida acompañada de sentidos táctiles y olfativos muy desarrollados. Algunas musarañas tienen saliva parcialmente venenosa; los solenodones también poseen glándulas salivares que secretan tóxicos. Las musarañas son prácticamente cosmopolitas (ausentes solo en Australia y la Antártida), los topos se concentran en regiones templadas del Hemisferio Norte y zonas adyacentes, mientras que los solenodones son endémicos de algunas islas del Caribe. Las nesófontes habitaban las Antillas Mayores antes de su extinción.
Por qué se sustituyó Soricomorpha por Eulipotyphla
Tras eliminar Insectivora por ser un agrupamiento artificial, varios trabajos moleculares propusieron Soricomorpha como una solución parcial. Sin embargo, estudios posteriores más completos (incluyendo análisis de múltiples genes y datos genómicos) mostraron que las familias tradicionales de Soricomorpha están filogenéticamente cercanas a Erinaceidae (erizos y gimnuros). Juntas forman un grupo monofilético bien soportado que incluye a erizos, musarañas, topos y solenodones. Para reflejar esta relación natural se reinstauró y popularizó el orden Eulipotyphla, que agrupa a esas familias y deja a Soricomorpha como una unidad histórica ya no usada en la clasificación moderna.
En la práctica taxonómica actual, la mayoría de autores y bases de datos reconocen Eulipotyphla como el orden válido que sustituye a Soricomorpha. La revisión afectó interpretaciones sobre la evolución de caracteres (por ejemplo, adaptaciones al excavamiento o al forrajeo insectívoro) y también la reconstrucción de la biogeografía de estos linajes.
Implicaciones y estado actual
La sustitución de Soricomorpha por Eulipotyphla es un ejemplo de cómo la filogenia molecular puede reordenar la clasificación tradicional basada en similitudes morfológicas. La comunidad científica continúa refinando las relaciones internas dentro de Eulipotyphla mediante análisis genómicos y estudios paleontológicos; asimismo, la inclusión de familias fósiles como Nesophontidae en estas reconstrucciones ayuda a entender la diversidad pasada y las causas de extinción en islas. Desde el punto de vista práctico, para conservación y divulgación es preferible emplear la nomenclatura y la clasificación apoyadas por los últimos estudios filogenéticos, es decir, hablar hoy de Eulipotyphla en lugar de Soricomorpha.