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Trastornos del sueño: causas, tipos, diagnóstico y tratamiento

Los trastornos del sueño alteran los patrones normales de descanso. Conozca los tipos frecuentes, síntomas, causas, diagnóstico —incluida la polisomnografía—, tratamiento y cuándo consultar.

Descripción general

Los trastornos del sueño son afecciones que interfieren en la calidad, el horario o la cantidad de sueño y producen malestar o deterioro durante el día. El sueño «normal» varía entre las personas y a lo largo de la vida, pero los trastornos aparecen cuando el descanso es insuficiente, fragmentado o está mal sincronizado con las necesidades diarias. Los problemas de sueño pueden ser transitorios o crónicos y afectar la salud física, el estado de ánimo, la cognición y la seguridad.

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Tipos frecuentes

  • Insomnio: dificultad para conciliar el sueño, mantenerlo o despertarse demasiado temprano pese a tener la oportunidad de dormir.
  • Trastornos respiratorios del sueño: incluyen la apnea obstructiva del sueño, en la que el colapso repetido de las vías respiratorias provoca interrupciones de la respiración y una mala calidad del sueño.
  • Narcolepsia: somnolencia diurna excesiva con ataques repentinos de sueño y, en algunos casos, cataplejía.
  • Síndrome de piernas inquietas: sensaciones molestas en las piernas que generan la necesidad de moverlas y dificultan el inicio del sueño.
  • Trastornos del ritmo circadiano: falta de sincronización entre el reloj interno y el entorno externo, como ocurre en la fase de sueño retrasada.
  • Parasomnias: conductas anormales durante el sueño, como el sonambulismo, los terrores nocturnos o el trastorno de conducta del sueño REM.

Síntomas y causas

Los síntomas incluyen somnolencia diurna, fatiga, dificultades de concentración, cambios de ánimo y sueño no reparador. Las causas son diversas y pueden incluir enfermedades médicas o psiquiátricas, medicamentos, consumo de sustancias, malos hábitos de sueño, factores ambientales, diferencias neurológicas o predisposición genética. La edad, el estilo de vida y el trabajo por turnos son factores que contribuyen con frecuencia.

Diagnóstico

La evaluación comienza con la historia clínica y preguntas centradas en el sueño, a menudo complementadas con diarios de sueño o cuestionarios. Cuando se necesita una evaluación fisiológica, pueden solicitarse pruebas como la polisomnografía, un registro nocturno de ondas cerebrales, respiración, niveles de oxígeno, frecuencia cardíaca y movimiento, o una prueba domiciliaria para detectar apnea del sueño. La actigrafía, un monitor de muñeca que registra los ciclos de reposo y actividad, es útil para evaluar los trastornos circadianos y el insomnio.

Tratamiento y manejo

El tratamiento depende del trastorno específico y de sus causas. Los enfoques habituales incluyen estrategias conductuales, como la higiene del sueño y la terapia cognitivo-conductual para el insomnio; dispositivos de presión positiva en las vías respiratorias para la apnea obstructiva del sueño; medicamentos apropiados cuando están indicados; suplementación de hierro para el síndrome de piernas inquietas si existe deficiencia de hierro; y exposición programada a la luz o melatonina para los trastornos circadianos. La atención multidisciplinaria y los ajustes en el estilo de vida suelen mejorar los resultados.

Complicaciones y cuándo buscar ayuda

Los trastornos del sueño no tratados pueden empeorar la salud cardiovascular, la función metabólica, la salud mental y la seguridad durante el día, por ejemplo al conducir. Se debe buscar evaluación médica si los problemas de sueño persisten, causan un deterioro importante durante el día o se asocian con ronquidos intensos, sensación de ahogo nocturno, ataques repentinos de sueño durante el día o conductas nocturnas inusuales.

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Autor

AlegsaOnline.com Trastornos del sueño: causas, tipos, diagnóstico y tratamiento

URL: https://es.alegsaonline.com/art/91076

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