The Skeptical Inquirer es una revista estadounidense dedicada a la divulgación científica, la razón y el escepticismo. La publica el Comité para la Investigación Escéptica (CSI) con una periodicidad bimestral. Su subtítulo actual es La revista de la ciencia y la razón, y sus artículos examinan críticamente la ciencia y la pseudociencia (entendida como afirmaciones no verificadas o fingidas).
Historia y origen
La revista nació como órgano de difusión del movimiento escéptico organizado y, desde sus primeros números, se propuso investigar y comentar afirmaciones extraordinarias mediante métodos científicos y pensamiento crítico. Está vinculada al Comité para la Investigación Escéptica (CSI), organización cuyo propósito es fomentar la investigación crítica de fenómenos reportados como paranormales o contrarios al consenso científico.
Temas y tipo de contenido
Los números de la revista incluyen una variedad de secciones: artículos de fondo sobre fenómenos controvertidos, informes de investigación, análisis críticos de prácticas y creencias (por ejemplo, medicina alternativa, fenómenos paranormales, teorías de la conspiración, ovnis, negacionismo climático, creacionismo), reseñas de libros, entrevistas con científicos y divulgadores, y columnas de opinión. También publica investigaciones documentadas y notas sobre metodología científica y educación en pensamiento crítico.
Misión y enfoque
"La misión del Comité para la Indagación Escéptica es promover la indagación científica, la investigación crítica y el uso de la razón para examinar las afirmaciones controvertidas y extraordinarias". Ese enunciado resume el enfoque editorial de la revista: aplicar escepticismo metodológico y evidencia empírica para evaluar afirmaciones públicas que afectan a la sociedad.
Formato, audiencia y recepción
El Skeptical Inquirer se publica en formato de revista divulgativa y llega a un público amplio interesado en la ciencia, la educación científica y el pensamiento crítico. No es una revista científica formal en el sentido académico de ser una publicación revisada por pares para trabajos originales de investigación básica; sin embargo, muchos de sus artículos están documentados, citan fuentes primarias y contribuyen al debate público sobre pseudociencia y desinformación. Ha tenido influencia en la comunidad escéptica internacional y sirve como foro para investigadores, periodistas y divulgadores.
Críticas y limitaciones
Como cualquier medio con una postura definida, la revista ha recibido elogios por promover el pensamiento crítico y también críticas por su tono en algunos artículos o por la selección de temas. Es importante distinguir entre la labor periodística y de divulgación que realiza y la investigación académica formal: ambos campos aportan valor, pero con normas y objetivos diferentes.
Acceso y recursos complementarios
Además de la edición impresa, el CSI y la revista mantienen presencia en línea con artículos, archivos y recursos para quienes desean profundizar en temas específicos. Para quienes buscan formación en pensamiento crítico, la revista es un punto de partida útil junto con libros, cursos y conferencias organizadas por grupos escépticos.