El transporte activo se produce cuando las moléculas se mueven a través de la membrana celular desde una concentración más baja a una más alta. Para ello se necesita energía, a menudo procedente del trifosfato de adenosina (ATP). El transporte activo permite a las células obtener y mantener lo que necesitan: iones (como Na+, K+, Ca2+), glucosa, aminoácidos y otras moléculas esenciales, incluso cuando su concentración fuera de la célula es menor que en el interior.
En general, las moléculas tienden a moverse de una zona de mayor concentración a otra de menor concentración (transporte pasivo). Para que las moléculas entren en la célula en contra del gradiente de concentración es necesario realizar un trabajo. Ese trabajo lo llevan a cabo unas proteínas integrales de membrana que actúan como bombas o transportadores; las importaciones y exportaciones de estas sustancias deben pasar por esos puertos pues no pueden atravesar libremente la capa bilipídica de la membrana celular.
Tipos de transporte activo
- Transporte activo primario: la energía proviene directamente de la hidrólisis de ATP. Ejemplos clásicos son la Na+/K+–ATPasa (bomba sodio-potasio), la Ca2+–ATPasa y las bombas de protones (H+–ATPasa).
- Transporte activo secundario (acoplado): no utiliza ATP directamente en el transportador que mueve la molécula diana; en su lugar aprovecha la energía almacenada en un gradiente iónico (creado por una bomba primaria). Puede ser cotransporte (simporte) o contratransporte (antiporte). Un ejemplo es el cotransportador sodio–glucosa (SGLT), que utiliza la entrada de Na+ a favor de su gradiente para arrastrar glucosa en contra de su gradiente.
- Transportadores ABC: familia de proteínas que usan ATP para expulsar diversos compuestos (por ejemplo, fármacos, lípidos). Algunos miembros funcionan como canales regulados por ATP (p. ej. CFTR, relacionado con la fibrosis quística).
Mecanismo general (esquema simplificado)
- La sustancia a transportar se une al sitio específico del transportador en un lado de la membrana.
- En bombas primarias: la unión de ATP y su posterior hidrólisis provocan un cambio conformacional de la proteína.
- Ese cambio expone el sitio de unión al otro lado de la membrana y libera la sustancia, aumentando así su concentración en ese compartimento.
- El transportador vuelve a su conformación original para repetir el ciclo. En transportes secundarios, la energía proviene del flujo de otro ion (por ejemplo Na+) que se mueve a favor de su gradiente.
Funciones y importancia fisiológica
- Mantener gradientes iónicos y potencial de membrana, esenciales para la excitabilidad neuronal y la contracción muscular.
- Regulación del volumen celular, pH intracelular y concentración de metabolitos.
- Captación de nutrientes (p. ej. glucosa y aminoácidos) cuando su concentración extracelular es baja.
- Eliminación de desechos y toxinas; algunas bombas expulsan fármacos y compuestos xenobióticos.
Aspectos energéticos y eléctricos
Algunas bombas son electrogénicas, es decir, generan una diferencia neta de carga a través de la membrana (por ejemplo la Na+/K+–ATPasa intercambia 3 Na+ por 2 K+, contribuyendo al potencial eléctrico celular). Otras son electroneutrales (sin cambio neto de carga). El gasto energético celular en transporte activo es significativo; en células como las neuronas, gran parte del ATP se consume para mantener gradientes iónicos.
Inhibidores y relevancia clínica
- Inhibidores de bombas, como la ouabaína o la digoxina, bloquean la Na+/K+–ATPasa y se usan (con precaución) en cardiología porque alteran la concentración de Na+ y Ca2+ en cardiomiocitos.
- Mutaciones en transportadores y bombas (por ejemplo en CFTR) causan enfermedades como la fibrosis quística; defectos en ATPasas o en cotransportadores pueden provocar cuadros neuromusculares, renales o metabólicos.
Observación experimental
El transporte activo se estudia mediante técnicas como ensayos de intercambio iónico, marcaje con isotopos, ensayos de transporte en vesículas o en cultivos celulares, y registros electrofisiológicos (patch-clamp) para medir corrientes asociadas. La inhibición farmacológica y las mutaciones dirigidas ayudan a definir el mecanismo y la importancia fisiológica de cada transportador.
En resumen, el transporte activo es un proceso vital que permite a las células mover sustancias contra gradientes químicos o eléctricos usando energía, habitualmente en forma de ATP o aprovechando gradientes creados por bombas primarias, y así mantener la homeostasis y las funciones celulares esenciales.

