El nepotismo es cuando una persona con autoridad da puestos de trabajo a sus parientes. Proviene de la práctica de los Papas medievales de nombrar a sus sobrinos para puestos importantes. Nepote significa "sobrino" en italiano.
Por ejemplo, el Papa Calixto III, cabeza de la familia Borgia, nombró cardenales a dos de sus sobrinos; uno de ellos, Rodrigo, utilizó más tarde su posición como cardenal como trampolín para el papado, convirtiéndose en el Papa Alejandro VI. Alejandro elevó entonces a Alessandro Farnesio, hermano de su amante, a cardenal; Farnesio se convertiría más tarde en el Papa Pablo III. Pablo III fue un notorio nepotista. Cuando fue elegido Papa en 1534, nombró cardenales a dos sobrinos de 14 y 16 años.
La práctica se terminó finalmente cuando el Papa Inocencio XII emitió la bula Romanum decet Pontificem, en 1692. La bula prohibía a los papas de todos los tiempos otorgar propiedades, cargos o ingresos a cualquier pariente, con la excepción de que un pariente cualificado (como máximo) podía ser nombrado cardenal.
En el mundo moderno, el nepotismo se considera incorrecto y entra en conflicto con el principio del mérito, según el cual la mejor persona obtiene el trabajo (meritocracia). El argumento contra el nepotismo generalizado en países como Italia es que perjudica a la economía del país, aunque es difícil de demostrar.