Mèng Kē (chino: 孟軻), que suele ser conocido como Meng Zi (chino: 孟子), que significa "Maestro Meng", o Mencius (la forma latina de Meng Zi), no pertenecía a la generación de estudiantes que trabajaron directamente con Confucio, sino a la segunda generación posterior. Vivió aproximadamente entre 372 y 289 a.C. (las fechas exactas varían según las fuentes) y pasó gran parte de su vida viajando por los estados en guerra de la época (Periodo de los Reinos Combatientes) proponiendo reformas políticas y enseñanzas morales. Mencio consideraba a Confucio como el más grande de los maestros y amplió y sistematizó muchas de sus ideas; el texto principal que recoge sus conversaciones y enseñanzas se titula simplemente Mencius (孟子) y fue compilado por sus discípulos.

Vida

Según las tradiciones, Mencio nació en el estado de Zou (en la actual provincia de Shandong) en una familia de clase elevada pero no aristocrática. Fue formado en la tradición confuciana y se dedicó a la enseñanza y a aconsejar a los gobernantes. Viajó a diversas cortes para presentar sus propuestas políticas y morales; en muchos casos no consiguió puestos estables, aunque hay relatos de audiencias con varios príncipes y gobernantes que consideraron sus consejos. Al final de su vida se retiró a la enseñanza y a la redacción de sus doctrinas por parte de sus discípulos. La figura de Mencio se convirtió con el tiempo en la del "segundo sabio" (亚圣) del confucianismo, inmediatamente después de Confucio.

Obra

El libro Mencius (孟子) es una colección de diálogos, discursos y anécdotas organizadas tradicionalmente en varias "capítulos" o "libros" compuestos por sus discípulos. No es una obra filosófica en sentido moderno (sistematizada por un único autor), sino más bien un registro de enseñanzas orales. Desde la dinastía Song fue incluido por Zhu Xi entre los Cuatro Libros (四书) que constituyeron el núcleo de la educación confuciana y del currículo del examen imperial durante siglos, lo que garantizó su enorme influencia en la formación moral y política de China y de otras áreas de la esfera cultural china (Corea, Japón, Vietnam).

Filosofía y enseñanzas principales

Las ideas centrales de Mencio están orientadas a la ética personal y a la política moral. Sus aportes más conocidos son:

  • La bondad innata de la naturaleza humana (性善, xìng shàn): Mencio defendió que las personas nacen con predisposiciones morales que, si se cultivan correctamente, se desarrollan en virtudes. No afirmó que los humanos sean perfectos, sino que poseen "gérmenes" o "brotes" morales que hay que cultivar con educación y ejemplo.
  • Los cuatro brotes morales (四端): Mencio describió cuatro sentimientos naturales que son el origen de las virtudes confucianas:
    • 恻隐之心: la compasión o conmiseración — fundamento de la ren (benevolencia).
    • 羞恶之心: el sentimiento de vergüenza o aversión al mal — fundamento de la yi (rectitud o justicia).
    • 辞让之心: la disposición a ceder y la modestia — fundamento de la li (protocolo y decoro).
    • 是非之心: la capacidad de distinguir lo correcto de lo incorrecto — fundamento de la zhi (sabiduría).
  • Gobierno moral y bienestar del pueblo: Mencio sostuvo que la legitimidad política se basa en el cuidado por el pueblo. Introdujo y desarrolló la idea de que “el pueblo es lo más importante, el estado (la tierra y el altar) viene después, y el gobernante es lo menos importante” (民为贵,社稷次之,君为轻), subrayando que un soberano debe gobernar para el bien común.
  • Derecho a la resistencia o derrocamiento de tiranos: Mencio afirmó que si un gobernante actúa de forma depredadora y no cumple con su deber para con el pueblo, pierde la legitimidad y el pueblo tiene derecho, incluso obligación, de reemplazarlo. Esta idea se vincula con la noción tradicional china del "Mandato del Cielo" (天命).
  • Métodos de buen gobierno: Promovió políticas orientadas a favorecer la agricultura, la economía rural y el alivio de la pobreza; prefirió la persuasión moral y el ejemplo al castigo severo y a la coerción extrema, aunque no desdeñó la necesidad de instituciones firmes.

Comparación con otras corrientes confucianas

La tesis de la bondad natural de Mencio contrastó con la postura de Xunzi (荀子), otro importante pensador confuciano posterior, que defendía que la naturaleza humana es, por sí misma, propensa al desorden y que la virtud debe formarse casi por completo mediante la educación y la disciplina. Esa controversia sobre la "naturaleza humana" fue uno de los debates más influyentes en la tradición confuciana clásica.

Legado e influencia

Mencio tuvo una influencia duradera en la tradición intelectual y política china. Su obra fue central en la educación de las élites a partir de la selección oficial de los Cuatro Libros, y sus argumentos sobre la moralidad del gobernante y la primacía del pueblo influyeron en la teoría política china durante siglos. Fue leído y reinterpretado por generaciones: desde los neo‑confucianos de la dinastía Song y Ming hasta los reformadores y pensadores modernos que buscaron en su énfasis sobre la ética pública una base para la crítica política y social. Su figura sigue siendo relevante para debates contemporáneos sobre educación moral, liderazgo y los límites del poder.

En resumen, Mencio fue una voz clave en la tradición confuciana que desarrolló la idea de una naturaleza humana esencialmente orientada al bien, articuló principios de gobierno centrados en el bienestar popular y dejó un texto que, junto con los de Confucio y otros, modeló la ética y la política en la civilización sinográfica durante milenios.