Marcello Malpighi (10 de marzo de 1628 - 29 de noviembre de 1694) fue un médico y naturalista italiano considerado uno de los fundadores de la anatomía microscópica y de la histología. Su nombre quedó asociado a varias estructuras y características fisiológicas, como el sistema de túbulos de Malpighi y otras unidades anatómicas que llevan su apellido.
Aunque el microscopio se inventó a principios del siglo XVII, su uso se generalizó tras las mejoras introducidas por investigadores como Robert Hooke. Al mismo tiempo que Hooke, Nehemiah Grew y Antonie van Leeuwenhoek, Malpighi aprovechó una herramienta prácticamente novedosa para estudiar tejidos y órganos con detalle hasta entonces inaccesible.
Contribuciones anatómicas y fisiológicas
Trabajando sobre ranas, Malpighi describió con el microscopio la estructura fina de los pulmones, que hasta entonces se consideraban una masa homogénea. Observó pequeñas cavidades y vasos que explicaban cómo se producía el intercambio de aire y sangre, aportando evidencia microanatómica que completaba la teoría de la circulación sanguínea propuesta por William Harvey.
Fue el primero en observar los capilares en animales y en mostrar la continuidad entre las arterias y las venas, un descubrimiento clave para comprender la circulación completa de la sangre. Estas observaciones, realizadas gracias a cortes finos y tejidos transparentados, confirmaron el puente físico entre el sistema arterial y el venoso que Harvey había supuesto mecánicamente.
Malpighi también aplicó el microscopio a órganos y tejidos diversos: la piel, los riñones y el hígado, entre otros. Al disecar el cuerpo de un hombre de piel negra, describió el pigmento cutáneo y propuso que estaba asociado a una capa mucosa situada bajo la epidermis —interpretación que, aunque incompleta desde la perspectiva moderna, supuso un avance al relacionar la coloración con estructuras anatómicas concretas.
Con el microscopio determinó asimismo que el gusano de seda no respira por pulmones, sino por una serie de pequeños orificios en su cutícula, los espiráculos, y estableció que este tipo de respiración por tráqueas y estigmas es característica de muchos insectos.
Métodos y enfoque
Malpighi combinó disecciones cuidadosas con observaciones microscópicas de tejidos frescos y preparados, recurriendo tanto a animales vivos o recientemente sacrificados como a preparaciones vegetales y animales. Su técnica incluía cortes delgados, observación a través de lentes simples y la comparación sistemática entre especies para inferir principios generales de la anatomía y la fisiología.
Obras, difusión y legado
Malpighi tenía un amplio conocimiento de plantas y animales. La Royal Society de Londres publicó volúmenes que reunían sus trabajos botánicos y zoológicos en ediciones de 1675 y 1679; posteriormente aparecieron ediciones complementarias en 1687 y un volumen póstumo en 1697. En su autobiografía menciona su obra Anatome Plantarum, ilustrada con grabados de Robert White (1645–1703), describiéndola como "el formato más elegante de todo el mundo literario".
Muchas estructuras y conceptos anatómicos llevan hoy su nombre en reconocimiento a sus aportaciones. Entre ellos destacan:
- Corpúsculos (o corpúsculos de Malpighi) — estructuras renales y linfoides identificadas por él.
- Capa de Malpighi — término histórico para una de las capas de la epidermis asociada con la formación de pigmento.
- Túbulos de Malpighi — en referencia a sistemas tubulares en plantas y a los túbulos excretores de algunos invertebrados (Malpighian tubules) en entomología.
Su uso sistemático del microscopio y su enfoque comparativo sentaron las bases de la histología moderna y de la anatomía microscópica. Gracias a sus observaciones se pasó de una visión macroscópica y especulativa de los órganos a una comprensión basada en la estructura fina y en la función de tejidos concretos, influyendo en generaciones posteriores de anatomistas, fisiólogos y biólogos.


