La campaña de Italia fue una serie de batallas libradas entre Austria-Hungría e Italia. Estas batallas tuvieron lugar en las montañas del norte de Italia entre los años 1915 y 1918.

En 1914, cuando comenzó la guerra, Italia no luchó del lado de sus aliados, Alemania y Austria. En 1915 se unieron a la Triple Entente, para ocupar los lugares en los que Austria gobernaba a la gente que hablaba italiano. Esto era el irredentismo. Querían la provincia de Trento (Trentino), el puerto de Trieste y la provincia de Bolzano-Bozen (Alto Adige/Südtirol), Istria y Dalmacia.

Italia esperaba comenzar la guerra con un ataque por sorpresa, que actuara rápidamente y capturara varias ciudades en poder de los austriacos. Sin embargo, la guerra en Italia pronto se convirtió en una guerra de trincheras, similar a la del Frente Occidental.

Contexto y objetivos

El objetivo italiano al entrar en la guerra fue esencialmente territorial: anexionar las zonas de habla italiana y puertos estratégicos controlados por Austria-Hungría. Desde el punto de vista militar, el terreno condicionó todos los planes: los Alpes y las cadenas montañosas del noreste hicieron imposible una guerra de movimientos semejante a la de otros frentes. La campaña quedó marcada por combates en altitudes elevadas, pasos montañosos, ríos y mesetas.

Características del frente

  • Terreno montañoso: fuertes, crestas y pasos alpinos obligaron a un combate de posiciones, ocupación de alturas, construcción de fortificaciones y operaciones de montaña.
  • Guerra de trincheras y artillería: se excavaron trincheras, galerías y túneles; la artillería tuvo un papel decisivo, y se desarrollaron técnicas de minería y contramina.
  • Clima y logística: el frío extremo, avalanchas y la dificultad de abastecimiento complicaron las operaciones y causaron muchas víctimas no combatientes.

Principales campañas y batallas

La línea de frente más conocida fue la del río Isonzo, donde se produjeron numerosas ofensivas italianas contra posiciones austrohúngaras bien fortificadas. Entre 1915 y 1917 se sucedieron varias ofensivas conocidas colectivamente como las Batallas del Isonzo, con resultados tácticos limitados y grandes pérdidas humanas. Otros episodios relevantes fueron:

  • La ofensiva austrohúngara de la primavera de 1916 (la llamada Strafexpedition o expedición punitiva) en el Alto Asiago, que buscó romper el frente y castigar a Italia.
  • La batalla de Caporetto (octubre-noviembre de 1917): una ofensiva austro-alemana que, mediante tácticas de infiltración y el apoyo de unidades alemanas, provocó una fuerte derrota italiana y una retirada en desorden hasta la línea del río Piave.
  • La batalla de Vittorio Veneto (octubre-noviembre de 1918): ofensiva italiana final que, con la reorganización del ejército, rompió el frente austrohúngaro y llevó al colapso de la monarquía austrohúngara y al armisticio.

Reorganización y mando

Tras la derrota de Caporetto el mando italiano fue reorganizado: el general Luigi Cadorna fue reemplazado por el general Armando Diaz, quien hizo cambios en la estructura, mejoró la moral y puso énfasis en la defensa del Piave. Además, la llegada de refuerzos alemanes y la cooperación austrohúngara en ciertos momentos cambiaron el equilibrio táctico, sobre todo en Caporetto.

Consecuencias y balance

La campaña italiana costó cientos de miles de muertos, heridos y desaparecidos entre las fuerzas beligerantes y causó graves sufrimientos a la población civil de las zonas de combate. A nivel político y diplomático, el colapso de Austria-Hungría en 1918 y los tratados de posguerra permitieron a Italia obtener la mayor parte de los objetivos territoriales que había perseguido, aunque la percepción de una "victoria mutilada" alimentó tensiones internas posteriores.

Legado

El frente italiano de 1915-1918 dejó lecciones sobre la guerra de montaña, la importancia de la logística y la moral de las tropas. La dureza del combate en condiciones extremas, las innovaciones tácticas y la experiencia adquirida en la coordinación entre artillería, infantería y fuerzas especiales forman parte del estudio militar de la Primera Guerra Mundial. También tuvo efectos políticos y sociales duraderos en Italia y en los antiguos territorios austrohúngaros.