Ansiolítico: fármacos y tratamientos para los trastornos de ansiedad
Los ansiolíticos son medicamentos y otras intervenciones para reducir la ansiedad patológica. Este artículo resume clases de fármacos, usos clínicos, efectos adversos y opciones no farmacológicas.
Visión general
Los ansiolíticos, a menudo llamados agentes antianiedad, son sustancias utilizadas para reducir la ansiedad excesiva y tratar los trastornos de ansiedad. Van desde sedantes de acción rápida hasta antidepresivos de uso más prolongado con efectos ansiolíticos. Para información general sobre medicamentos de uso común y sus mecanismos, consulte referencias clínicas. Las definiciones y los criterios diagnósticos de los trastornos de ansiedad están disponibles en fuentes psiquiátricas estándar sobre ansiedad.
Principales clases y características
Varias clases farmacológicas se emplean para tratar la ansiedad. Cada una difiere en el inicio de acción, el mecanismo y su papel clínico habitual:
- Benzodiacepinas — proporcionan alivio rápido de la ansiedad aguda, pero pueden causar sedación, tolerancia y dependencia; a menudo se usan a corto plazo o para síntomas graves de pánico. Consulte las discusiones sobre benzodiacepinas.
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) — antidepresivos con beneficios ansiolíticos que suelen preferirse para el manejo crónico y la prevención de recaídas; por lo general requieren semanas para alcanzar su efecto completo. Vea ISRS.
- Azapironas — ejemplificadas por la buspirona, actúan sobre receptores de serotonina y se usan en el trastorno de ansiedad generalizada con menor tendencia a la sedación.
- Barbitúricos — usados históricamente como sedantes y ansiolíticos, pero en gran medida sustituidos por el riesgo de sobredosis y dependencia; el contexto histórico está disponible en recursos sobre barbitúricos.
- Antihistamínicos y otros agentes — por ejemplo, la hidroxizina, y ciertos fármacos anticonvulsivantes o analgésicos como la pregabalina, se usan a veces para la ansiedad en situaciones específicas.
- Preparados herbales — algunas plantas, incluidos remedios tradicionales, se han utilizado para la ansiedad; la evidencia varía según la preparación y la calidad de los estudios. Vea más sobre enfoques botánicos en remedios a base de plantas.
Historia y desarrollo
El tratamiento de la ansiedad ha evolucionado desde los compuestos sedantes y los primeros barbitúricos a comienzos del siglo XX, hasta las benzodiacepinas introducidas a mediados del siglo XX y los antidepresivos modernos y otros agentes desarrollados después. Los cambios en la prescripción reflejan un conocimiento cada vez mayor sobre la seguridad, la dependencia y los resultados a largo plazo. En general, los marcos regulatorios actuales exigen que muchos ansiolíticos solo estén disponibles con prescripción.
Uso clínico, beneficios y riesgos
Los ansiolíticos se utilizan para tratar una variedad de trastornos, entre ellos el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico, la ansiedad social y la ansiedad situacional. La elección del tratamiento depende de la gravedad de los síntomas, de la rapidez de inicio necesaria, de las enfermedades coexistentes y de los factores de riesgo. Entre las consideraciones habituales se incluyen efectos adversos como sedación, deterioro cognitivo, efectos gastrointestinales y la posibilidad de uso indebido o abstinencia con ciertos fármacos.
Tratamientos no farmacológicos y atención combinada
Las terapias psicológicas son tratamientos fundamentales para muchos trastornos de ansiedad; la terapia cognitivo-conductual (TCC) y los enfoques relacionados cuentan con fuerte respaldo. Otras modalidades — como la terapia de exposición, el mindfulness, el entrenamiento en relajación y las medidas de estilo de vida — pueden utilizarse solas o junto con la medicación. Para orientación sobre los enfoques terapéuticos, consulte recursos sobre terapia.
Diferencias notables y aspectos prácticos
Entre las distinciones clave están los agentes de acción corta frente a los de acción prolongada, los tratamientos orientados al alivio inmediato de los síntomas frente al manejo preventivo, y las estrategias farmacológicas frente a las no farmacológicas. Las decisiones sobre el tratamiento deben individualizarse, ponderando beneficios, riesgos, preferencias del paciente y la evidencia disponible. Tanto pacientes como clínicos suelen vigilar la respuesta, los efectos secundarios y la mejoría funcional cuando se usan intervenciones ansiolíticas.
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Autor
AlegsaOnline.com Ansiolítico: fármacos y tratamientos para los trastornos de ansiedad Leandro Alegsa
URL: https://es.alegsaonline.com/art/4810
Fuentes
- sciencedirect.com : "Anxiolytic - an overview | ScienceDirect Topics"
- healthline.com : "About Anxiolytics"
- link.springer.com : Progress in Drug Research/Fortschritte der Arzneimittelforschung/Progrès des recherches pharmaceutiques
- doi.org : 10.1007/978-3-0348-9289-6_10