La resolución del Golfo de Tonkin (agosto de 1964) fue una resolución conjunta del Congreso de Estados Unidos para que este país iniciara la guerra de Vietnam. Durante una década, la CIA había estado enviando equipos survietnamitas en misiones de sabotaje al Norte. Barcos estadounidenses como el Maddox realizaron misiones de espionaje en las aguas costeras del Norte. El presidente estadounidense Johnson afirmó que los norvietnamitas habían realizado dos ataques contra el Maddox y el Turner Joy en el Golfo de Tonkín. El 4 de agosto pidió el apoyo del Congreso para devolver los ataques.
En concreto, la administración reclamó que existieron enfrentamientos en la noche del 2 de agosto de 1964 (un ataque real contra el barco USS Maddox) y un segundo presunto ataque la madrugada del 4 de agosto (que posteriormente quedó en entredicho). Con esos hechos como argumento, el 7 de agosto de 1964 el Congreso aprobó la resolución que otorgaba al presidente autoridad amplia para "tomar todas las medidas necesarias para repeler cualquier ataque armado" y para prevenir nuevas agresiones en el Sudeste Asiático, sin exigir una declaración formal de guerra.
La resolución fue aprobada por abrumadora mayoría en ambas cámaras (la votación en el Senado y en la Cámara de Representantes dio a la Casa Blanca un respaldo casi unánime en ese momento), y abrió la vía a una rápida escalada militar: aumentaron los bombardeos sobre el Norte de Vietnam, se lanzaron campañas aéreas de gran intensidad como la Operación Rolling Thunder (1965–1968) y, a partir de 1965, comenzaron a llegar unidades de combate terrestres estadounidenses para acompañar y sustituir a las tropas survietnamitas. Todo ello transformó un conflicto limitado en una guerra de gran escala con consecuencias humanas y políticas masivas.
Con el tiempo, la versión oficial de los incidentes del Golfo de Tonkín fue puesta en duda. Documentos desclasificados, el estudio de los Pentagon Papers y análisis históricos señalaron errores de inteligencia y malas interpretaciones de señales radar/sonar en la noche del 4 de agosto; hoy la mayoría de los historiadores coincide en que el segundo ataque probablemente no ocurrió. Esos descubrimientos alimentaron la crítica pública, la expansión del movimiento contra la guerra y la percepción de un "credibility gap" entre la administración y la opinión pública.
La resolución del Golfo de Tonkin también dejó una huella institucional: incentivó debates sobre los límites del poder ejecutivo en materia militar y fue uno de los factores que llevaron al Congreso a recuperar parte de sus facultades con la aprobación de la War Powers Resolution en 1973, que buscó restringir la capacidad del presidente para implicar fuerzas armadas en conflictos sin autorización congresional. Asimismo, el propio Congreso derogó o limitó el alcance de la resolución del Golfo de Tonkin a comienzos de la década de 1970, en un contexto de fuerte oposición a la guerra.
En resumen, la resolución fue un punto de inflexión: a partir de un incidente naval y de una autorización amplia y rápida, Estados Unidos escaló su intervención militar en Vietnam con consecuencias humanas, políticas y diplomáticas duraderas tanto para la región como para la propia política estadounidense.

