Los futones son la ropa de cama tradicional japonesa y siguen siendo muy valorados por su simplicidad y capacidad de ahorro de espacio. Un futón tradicional se compone de tres piezas principales: el colchón acolchado llamado shikibuton, la colcha o edredón llamada kakebuton y la almohada llamada makura. Tradicionalmente el shikibuton se colocaba directamente sobre el suelo o sobre tatami por la noche para dormir y se enrollaba o plegaba durante el día para guardar en un armario empotrado (oshiire). La palabra futón ha ampliado su significado: aunque hoy muchos japoneses duermen en camas con somier, decir "duermo en futón" equivale a "me voy a la cama" y, en general, se usa para referirse a distintos tipos de superficies para dormir, incluidas camas y sofás-cama.
Componentes y materiales
- Shikibuton (colchón): suele ser más fino y firme que un colchón occidental, con un grosor típico de entre 3 y 10 cm en los modelos tradicionales. Está relleno históricamente de algodón batido, aunque hoy en día también se usan fibras sintéticas, lana, espuma de poliuretano o látex para ofrecer más acolchado o mayor durabilidad.
- Kakebuton (edredón): es la cubierta superior, similar a un edredón o manta; puede estar relleno de algodón, plumón o fibras sintéticas según la estación y la preferencia personal.
- Makura (almohada): tradicionalmente rellenada con cáscaras de alforfón (trigo sarraceno) para ofrecer soporte firme y buena ventilación. Hoy también hay makura con rellenos de algodón, fibras sintéticas o espuma viscoelástica.
Uso, cuidado y mantenimiento
- Airing y secado: es habitual sacar el futón al sol (práctica llamada futon-hoshi) para eliminar la humedad, ácaros y olores. Si no es posible, pueden usarse secadores eléctricos para futones o deshumidificadores.
- Golpear y ventilar: se recomienda sacudir o golpear el futón con un batidor específico para eliminar el polvo. Ventilar la habitación y el futón ayuda a conservar su forma y limpieza.
- Almacenamiento: durante el día el shikibuton se pliega o enrolla y se guarda en un armario seco (oshiire). Evitar guardarlo húmedo para prevenir moho y olores.
- Limpieza: muchas fundas o cubre-futones son desenfundables y lavables; el colchón en sí puede requerir limpieza profesional o cuidados específicos según el material.
Beneficios y limitaciones
- Espacio: al poder plegarse y guardarse, el futón libera espacio en habitaciones pequeñas.
- Ventilación y frescura: los materiales naturales y la práctica de aireado ayudan a mantener una cama más seca y ventilada.
- Soporte: los futones tradicionales suelen ser firmes, lo que para algunas personas mejora la postura y el dolor de espalda; para otras puede resultar insuficiente si buscan mayor acolchado.
- Durabilidad: depende del material y cuidado; los futones de algodón pueden apelmazarse con el tiempo y necesitar rellenado o reemplazo.
Variantes modernas y diferencias con el "futón" occidental
El término "futón" en Occidente a menudo se asocia a sofás-cama o a colchones más gruesos colocados sobre una estructura; en Japón, en cambio, el futón tradicional es más delgado y se usa directamente sobre el suelo o tatami. Hoy existen multitud de variantes intermedias: futones con núcleos de espuma o látex para mayor comodidad, futones plegables tipo sofá y futones diseñados específicamente para camas con somier.
Consejos prácticos
- Si vas a usar un futón sobre tatami, coloca siempre un protector o base transpirable para evitar deterioro del tatami.
- Ventila y seca el futón regularmente, sobre todo en climas húmedos.
- Elige el grosor y relleno según tus preferencias de firmeza y alergias (fibras sintéticas para reducir ácaros, cáscara de alforfón para soporte firme, etc.).
- Si buscas una sensación más "occidental", considera un shikibuton más grueso o un topper de espuma sobre el futón tradicional.

