Un autocine es un lugar (como un restaurante o un cine) en el que los clientes entran con un coche para ver una película o para ser atendidos sin bajar del vehículo. Además de proyectar filmes, algunos autocines organizan conciertos, retransmisiones deportivas o ciclos temáticos. Su atractivo combina la experiencia cinematográfica con la comodidad y privacidad del coche.

En los autocines, los camareros se llaman carhops. Toman los pedidos de comida de los conductores en sus coches aparcados y luego vuelven con la comida; en ocasiones colocan un pequeño soporte o bandeja en la ventanilla. Los autocines cuentan con una gran pantalla y una amplia zona de aparcamiento organizada en plazas numeradas o filas.

Cómo funciona un autocine

  • Compra de entrada: normalmente se compra en taquilla, en una cabina o por internet. Al llegar, el personal indica la plaza donde aparcar.
  • Ubicación y sonido: los coches se colocan en las plazas señaladas frente a la pantalla. El sonido puede transmitirse por altavoces junto a la plaza, por pequeños altavoces individuales, o mediante transmisión FM que se sintoniza en la radio del coche.
  • Pedidos y servicio: si hay servicio de comida, los carhops toman los pedidos desde el coche y los entregan en la ventanilla. Muchos autocines ofrecen menús tipo fast food, bebidas y snacks, y algunos incluso opciones más elaboradas.
  • Proyección y normas: la película se proyecta en una pantalla grande visible desde todas las plazas. Es habitual pedir respeto por el volumen de la radio, apagar las luces interiores y mantener el ruido bajo para no molestar a otros espectadores.

Servicios y características habituales

  • Taquilla y control de accesos.
  • Baños y, en algunos casos, zona de picnic o food trucks.
  • Sistemas de sonido por radio FM o altavoces situados en el puesto.
  • Iluminación tenue para permitir movilidad segura entre filas.
  • Venta de entradas para sesiones dobles, pases especiales o eventos temáticos.

Breve historia y popularidad

El autocine nació en Estados Unidos a principios del siglo XX y alcanzó su máximo auge en las décadas de 1950 y 1960 como forma popular y asequible de entretenimiento familiar. Con la llegada de los multicines y la televisión, muchos autocines cerraron, aunque algunos han sobrevivido por su valor nostálgico. En años recientes han tenido repuntes temporales, por ejemplo durante la pandemia de COVID-19, cuando permitían a la gente reunirse manteniendo distancia social.

Consejos para visitantes

  • Llega con tiempo: las mejores plazas se ocupan pronto y hay que colocarse bien frente a la pantalla.
  • Comprueba cómo se transmite el sonido (altavoz o FM) y lleva adaptadores si es necesario.
  • Respeta las normas del recinto: volumen bajo, luces apagadas y mantener el coche en silencio cuando comienza la película.
  • Si vas con niños, lleva mantas y algo de entretenimiento para la espera previa a la sesión.
  • Revisa el pronóstico del tiempo y las políticas del autocine sobre lluvia o cancelaciones.

Visitar un autocine es una experiencia distinta a la sala tradicional: mezcla cine, aire libre y comodidad del vehículo. Para muchas personas es una salida con encanto retro y una opción cómoda para disfrutar de películas y eventos con amigos o familia.