El condado de Durham es un condado del noreste de Inglaterra. Hay cuatro tipos diferentes de condado:

  • el histórico condado de Durham
  • el condado administrativo de Durham
  • el condado ceremonial de Durham
  • el condado no metropolitano de Durham

Su capital de distrito es Durham.

La forma del nombre del condado es única en Inglaterra. Muchos condados llevan el nombre de su ciudad principal, y la forma esperada en este caso sería Durhamshire. Pero el condado de Durham no se convirtió en Comarca/Condado hasta después de que la lengua de gobierno cambiara del anglosajón al francés normando en 1066. Antes de eso era un Obispado semi-independiente. El Consejo del Condado de Durham promociona el condado no metropolitano con fines turísticos como "La Tierra de los Príncipes Obispos", en referencia a la antigua jurisdicción palatina de los obispos.

Historia

El territorio tiene orígenes antiguos: la ciudad de Durham se desarrolló alrededor de su catedral y de la sede episcopal. Desde la Alta Edad Media los obispos de Durham poseyeron amplios poderes seculares, recibiendo privilegios palatinos que les permitían administrar justicia, mantener tropas y recaudar impuestos con gran autonomía respecto al rey. Esa singularidad jurídica explica en parte la identidad histórica del condado.

Durante la Revolución Industrial y hasta finales del siglo XX, la minería del carbón y la siderurgia fueron pilares de la economía regional. En el siglo XX muchas de esas industrias declinaron, lo que provocó procesos de reconversión económica y social.

Administración y gobierno

El término "condado" en Inglaterra puede referirse a distintas entidades administrativas y ceremoniales; por eso existen las categorías indicada arriba (histórico, administrativo, ceremonial y no metropolitano). Las fronteras y competencias del condado han cambiado varias veces en reformas locales durante el siglo XX y principios del XXI, y algunas zonas urbanas fueron incorporadas a nuevos condados o a autoridades unitarias. El gobierno local del condado no metropolitano ejerce funciones como educación, transporte local, servicios sociales y planificación urbana, con sede en la ciudad de Durham.

Geografía y medio ambiente

El condado ocupa un terreno variado: desde las colinas y páramos de los Pennines al oeste hasta la costa del Mar del Norte al este. El río Wear atraviesa la ciudad de Durham, siguiendo un valle que ha marcado la localización histórica de asentamientos. Existen áreas de gran valor paisajístico y natural, parques y rutas de senderismo populares entre residentes y visitantes.

Economía y educación

Tras el declive de la minería, la economía local se ha diversificado: el sector servicios, la educación superior, la sanidad, la ingeniería ligera y el turismo son ahora fundamentales. La presencia de Durham University aporta actividad académica, cultural y económica a la ciudad y a la región.

Ciudades, patrimonio y turismo

Además de Durham capital, el condado incluye varias poblaciones importantes como Darlington, Hartlepool, Bishop Auckland, Consett, Seaham o Newton Aycliffe, entre otras. Darlington es célebre por su papel en la historia del ferrocarril —la Stockton and Darlington Railway fue una de las primeras líneas públicas de ferrocarril— y el área conserva patrimonio industrial y museos relacionados.

La ciudad de Durham es sede de monumentos de gran valor: su catedral y el castillo forman un conjunto monumental de gran importancia histórica y artística y están reconocidos como Patrimonio de la Humanidad. La combinación de patrimonio religioso, arquitectura universitaria y paisaje fluvial atrae a turistas durante todo el año.

Toponimia

El nombre "Durham" procede de una mezcla de términos antiguos que aluden a un "montículo" o "isla sobre la colina" junto al río; la forma Durhamshire no llegó a imponerse, en parte por las particularidades de su estatus jurídico y por los cambios lingüísticos tras la conquista normanda.

En resumen, el condado de Durham combina una historia singular (con sus Príncipes Obispos), un rico patrimonio industrial y religioso, paisajes variados y una economía en transición donde la educación y el turismo juegan papeles cada vez más relevantes.