{{ Nombre = Haram Al Sheriff Dirección = Jordanian Waqf Board }} La mezquita de Al-Aqsa ("La mezquita más lejana") es una mezquita, o un lugar donde los musulmanes van a rendir culto, y está en Jerusalén. La mezquita y el conjunto que la rodea forman parte del Al-Haram al-Qudsi al-Sharif, conocido por los judíos como el Monte del Templo, donde se ubicaron históricamente el Primer y el Segundo Templo judío. Muchos musulmanes consideran a Al-Aqsa como el tercer lugar más santo del Islam, después de La Meca y Medina. Según la tradición islámica del Isra y Mi'raj, Mahoma fue desde la Mezquita Sagrada de La Meca hasta la Mezquita de Al-Aqsa durante el llamado "Viaje Nocturno", y desde allí habría dirigido oraciones antes de su ascensión.

Historia

El lugar ha sido sagrado para varias religiones durante milenios. En la antigüedad se ubicaron allí los templos judíos; tras la destrucción del Segundo Templo en el siglo I, la explanada tuvo distintos usos hasta la llegada del dominio musulmán. El califa omeya Abd al-Malik ibn Marwan ordenó la construcción del santuario que hoy conocemos como la Cúpula de la Roca y su hijo, el califa al-Walid ibn Abd al-Malik, concluyó o amplió las obras de la mezquita principal en torno al año 705. Desde entonces, la zona ha sufrido daños por terremotos y ha sido objeto de múltiples reconstrucciones y reformas por omeyas, abasíes, fatimíes, cruzados, ayubíes, otomanos y autoridades modernas.

Arquitectura y elementos principales

El complejo incluye varios edificios y elementos arquitectónicos importantes: la propia mezquita de Al-Aqsa (con una cúpula no dorada en contraste con la de la Roca), la Cúpula de la Roca (Qubbat al-Sakhra) con su cúpula dorada y múltiples oratorios, patios, fuentes para abluciones y minaretes. Muchas partes del conjunto datan de distintas épocas debido a reconstrucciones tras terremotos o incendios; los mosaicos, bóvedas y columnas reflejan influencias artísticas islámicas tempranas y posteriores intervenciones.

Significado religioso

  • Para el Islam: Al-Aqsa y la Cúpula de la Roca constituyen uno de los espacios sagrados más relevantes. La conexión con el viaje nocturno y la ascensión del Profeta le confieren gran importancia espiritual.
  • Para el Judaísmo: la explanada es el lugar donde estuvieron el Primer y Segundo Templo, por lo que es el sitio más sagrado del judaísmo, motivo de reverencia y de tensiones sobre el acceso y el estatus del lugar.
  • Para el Cristianismo: la ciudad de Jerusalén en su conjunto tiene un profundo significado histórico y religioso; la explanada es parte de ese tejido de santuarios y memoria histórica.

Administración y acceso

Desde 1967, tras la guerra de los Seis Días, las autoridades israelíes controlan la seguridad y los accesos al recinto, mientras que la administración religiosa y los asuntos diarios del complejo han sido gestionados por la Jordanian Waqf Board (la autoridad religiosa islámica jordana) según acuerdos conocidos como el "statu quo". Ese régimen limita actos que cambien el carácter religioso del lugar: por ejemplo, a los visitantes no musulmanes se les permite entrar en horarios determinados para el turismo, pero en general se les prohíbe realizar oraciones religiosas dentro de la explanada, aunque la aplicación práctica del statu quo ha generado controversias y disputas frecuentes.

Conflictos, atentados y episodios de violencia

El carácter sagrado y la importancia política del lugar han hecho que sea escenario de numerosos incidentes:

  • En 1969 el australiano Michael Dennis Rohan provocó un grave incendio en parte de la mezquita, causando daños importantes en secciones históricas; la comunidad internacional y diversos países aportaron fondos para la restauración.
  • En distintas décadas se han descubierto conspiraciones y planes para atacar o volar partes del recinto; entre ellas estuvieron grupos extremistas que nunca llegaron a ejecutar algunas de sus intenciones.
  • En septiembre de 2000, la visita del político israelí Ariel Sharon al área de Al-Aqsa estuvo seguida de enfrentamientos entre palestinos y fuerzas policiales. Ese suceso se considera por muchos como el detonante inmediato de la Segunda Intifada, aunque las causas profundas de la violencia son múltiples y objeto de interpretación diversa.

Patrimonio, conservación y reconocimiento internacional

El conjunto del casco antiguo de Jerusalén y sus murallas es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1981, y el sitio de la Explanada ha sido foco de atención por su valor cultural y la fragilidad de sus monumentos. Diversas intervenciones de restauración han sido necesarias para reparar daños provocados por incendios, terremotos o el paso del tiempo; la conservación plantea retos técnicos y políticos, dado que cualquier obra puede ser objeto de disputas sobre soberanía o control.

Situación actual y perspectivas

Al-Aqsa sigue siendo un lugar de vital importancia religiosa y política. El respeto al carácter sagrado, la protección del patrimonio y el mantenimiento del statu quo son demandas recurrentes de la comunidad internacional para evitar nuevas escaladas. Resolver las diferencias sobre el acceso y la administración del sitio forma parte de las cuestiones más complejas del conflicto israelo-palestino y requiere diálogo, garantías de seguridad y medidas de conservación conjuntas.

Nota final: la información presentada resume hechos históricos, religiosos y políticos ampliamente documentados. Dado que la situación en Jerusalén puede cambiar y existe diversidad de narrativas, es recomendable consultar fuentes actualizadas y múltiples perspectivas para comprender el contexto completo.