El cemento dental, o cementum, es el tejido mineralizado que recubre las raíces de los dientes. No forma parte de la corona expuesta por encima de las encías, sino que se localiza en la porción radicular y proporciona una superficie sobre la que se insertan los ligamentos periodontales, conectando así el diente con el hueso del maxilar o la mandíbula. Este tejido es esencial para la estabilidad dentaria y para la capacidad del periodonto de absorber y transmitir fuerzas durante la masticación.

Definición y composición

El cemento está compuesto por matriz orgánica (principalmente colágeno) y minerales, principalmente hidroxiapatita. Es menos mineralizado que el esmalte y la dentina, lo que le confiere ciertas propiedades de flexibilidad y capacidad de reparación. Las células formadoras del cemento se denominan cementoblastos y derivan de tejidos asociados al desarrollo dental.

Tipos y estructura

  • Cemento acelular: se encuentra en las porciones cervicales de la raíz y contiene fibras extrínsecas que se fijan al ligamento periodontal.
  • Cemento celular: más frecuente en las porciones apicales y radiculares distales; contiene cementocitos en lagunas y participa en procesos de reparación.
  • Cemento afibrilar: menos común y normalmente limitado a áreas cercanas a la unión cemento-esmalte.

Funciones y relevancia clínica

Entre sus funciones destacan: permitir la inserción del ligamento periodontal, compensar cambios oclusales mediante aposición continua, y reparar pequeños daños en la raíz. Clínicamente, la exposición del cemento por recesión gingival (cuando las encías retroceden) favorece la sensibilidad dentaria y el riesgo de caries radicular. En endodoncia y periodoncia su integridad influye en el pronóstico de los tratamientos; por ejemplo, el cemento puede participar en la reparación tras reabsorciones o en la integración de injertos periodontales.

Distinciones y hechos notables

Es importante distinguir el cemento del esmalte y la dentina: el esmalte cubre la corona y es la sustancia más mineralizada del organismo, la dentina forma el cuerpo del diente y el cemento recubre la raíz. A diferencia de los implantes dentales, que se integran al hueso sin formar cemento ni ligamento periodontal, los dientes naturales mantienen esta unión fibrosa única que permite cierto grado de movimiento y amortiguación.

El estudio del cemento es relevante en odontología restauradora, ortodoncia y periodoncia. Entender sus tipos, formación y respuesta ante la enfermedad ayuda a planificar tratamientos que preserven la función y la salud periodontal a largo plazo.