Esta entrada no es sobre el rey Ocozías de Judá.
Ocozías u Ochozías (אחזיהו המלך) (Israel, ca. 870 a.C. - ca. 850 a.C.) fue rey de Israel e hijo de Ajab y Jezabel. En la Biblia se dice que es muy malo y que anduvo en los caminos de su malvado padre el rey Ajab.
Biografía y contexto familiar
Ocozías era hijo del rey Ajab y de Jezabel, hija de Etbaal, rey de los sidonios. Pertenece a la dinastía omríada del reino del Norte (Israel), marcada por la promoción del culto a Baal y por tensiones con los partidos proféticos que defendían la fidelidad a Yahveh. Su nombre hebreo (אחזיהו, Achazyahu) puede interpretarse como “Yahvé ha agarrado” o “Yahvé sostiene”.
Reinado
Según los libros históricos del A.T., Ocozías reinó en Samaria durante un periodo corto —dos años— y su gobierno se considera continuador de las políticas religiosas y políticas de su padre. El relato bíblico indica que “anduvo en los caminos de su padre Ajab” y “hizo lo que era malo ante los ojos de Yahveh”, lo que en la narrativa deuteronomista sirve para explicar la caída de la casa de Ajab.
- Duración: la Biblia le atribuye un reinado breve (dos años, 1 Reyes 22:51; 2 Reyes 1:17).
- Política y religión: mantiene la influencia de Jezabel y la promoción del culto a Baal en Israel.
- Relaciones exteriores: el reino de Israel en esta época mantiene rivalidades internas y conflictos con potencias vecinas; la documentación extrabíblica sobre Ocozías es muy escasa o inexistente.
Relato bíblico principal
Las fuentes bíblicas que relatan los hechos más relevantes sobre Ocozías son 1 Reyes 22:51–53 y 2 Reyes 1–9. Los episodios más destacados son:
- Trasladado por la tradición: se le considera continuador de la mala senda de Ajab.
- Accidente y consulta a un dios extranjero: según 2 Reyes 1, Ocozías sufrió una caída desde una ventana del aposento superior de su palacio y quedó gravemente herido. En lugar de consultarlo a Yahveh, envió mensajeros a consultar a Baal-Zebub, el dios de Ekron, sobre su recuperación. Esta consulta a un dios filisteo es presentada por la narrativa como un acto de infidelidad.
- Confrontación con Elías: el profeta Elías intercepta a los mensajeros y anuncia que el rey morirá por haber recurrido a Baal-Zebub. Cuando algunos mensajeros llevan la orden real de arrestar a Elías, son consumidos por fuego enviado por Dios; solo un tercer capitán logra interceder con humildad y Elías se presenta ante el rey para confirmar la sentencia (2 Reyes 1).
- Derrocamiento y muerte: durante la insurrección encabezada por Jehu (2 Reyes 9), Jehu asesina a Joram (hijo de Ajab) en Jezreel; Ocozías intenta huir a Megiddo pero resulta herido y muere allí. Su cadáver es trasladado a Samaria y sepultado, pero no con los reyes, lo cual subraya el desprestigio de su casa (2 Reyes 9:27–29).
Consecuencias y legado
La muerte de Ocozías marca el fin efectivo de la dinastía de Ajab (la familia de Omri-Ahab) en Israel y la llegada al poder de Jehu, que instaura una nueva casa real. En la tradición bíblica, Ocozías figura como un ejemplo de rey que perpetúa la apostasía iniciada por su padre; su breve reinado y la manera de su muerte contribuyen a la evaluación negativa que hacen las fuentes religiosas.
Fuentes y notas históricas
La información sobre Ocozías procede principalmente de los relatos bíblicos (1 y 2 Reyes). No existen, hasta donde alcanza la evidencia publicada, inscripciones contemporáneas que corroboren detalles concretos de su reinado; por ello la reconstrucción histórica depende en gran medida de la interpretación de los textos bíblicos y de correlaciones cronológicas con otros reyes del Levante en el siglo IX a.C. (mediados del primer milenio a.C.).
Nota: No debe confundirse con Ocozías rey de Judá, contemporáneo con el mismo nombre en la narrativa bíblica; la primera línea de este artículo distingue explícitamente ambos personajes.

