El Domingo Sangriento (irlandés: Domhnach na Fola) —a veces llamado la Masacre de Bogside— ocurrió el 30 de enero de 1972 en la zona de Bogside de Derry, Irlanda del Norte. Fue uno de los episodios más trágicos y decisivos de los Problemas, el conflicto que enfrentó comunidades y fuerzas del orden durante varias décadas.
Antecedentes
La marcha se organizó como una protesta contra el uso del internamiento sin juicio, una política introducida por las autoridades británicas en 1971 que permitía arrestar y detener a personas sospechosas de pertenecer al Ejército Republicano Irlandés Provisional (IRA) sin proceso judicial. La movilización la convocó la Asociación de Derechos Civiles de Irlanda del Norte y reunió a numerosos residentes de la comunidad católica/nacionalista de Bogside, que exigían el fin del internamiento y reclamaban justicia y derechos civiles.
Los hechos del 30 de enero
La protesta discurrió por las calles de Bogside y, en varios puntos, algunos manifestantes arrojaron piedras. Las tropas británicas desplegadas en la zona pertenecían al Primer Batallón del Regimiento de Paracaidistas (1 Para). Durante la intervención, los soldados dispararon contra la multitud: en total, 26 personas recibieron impactos de bala. Trece hombres murieron en el lugar o poco después; un decimocuarto falleció de sus heridas cuatro meses y medio más tarde. Además, dos manifestantes resultaron atropellados por vehículos militares. Se informó que cinco de los heridos habían recibido disparos por la espalda. Todas las personas alcanzadas por las balas estaban desarmadas.
Víctimas y consecuencias inmediatas
Las víctimas tenían, en su mayoría, edades comprendidas entre la adolescencia y los veinte años. La matanza provocó conmoción y una fuerte indignación tanto en la comunidad nacionalista como en la opinión pública internacional. Las imágenes y testimonios que circularon tras el suceso intensificaron la percepción de que la actuación del ejército había sido desproporcionada y injustificada.
Investigaciones oficiales
El gobierno británico encargó dos investigaciones sobre los hechos:
- Tribunal Widgery (1972): celebrada poco después del incidente, este informe tendió a exonerar en gran medida a los soldados y a las autoridades, lo que fue recibido por muchos críticos como un whitewash o un intento de justificar la actuación militar. Sus conclusiones generaron fuertes controversias y no lograron calmar la indignación popular.
- Investigación Saville (1998–2010): promovida tras décadas de demandas por una indagación exhaustiva, la investigación dirigida por el juez Lord Saville se prolongó doce años. El informe final, publicado el 15 de junio de 2010, concluyó que los soldados habían disparado de forma injustificada contra personas desarmadas y que los asesinatos no estaban justificados. Tras la publicación, el primer ministro británico David Cameron ofreció una disculpa oficial en nombre del Gobierno.
Impacto político y social
El Domingo Sangriento tuvo un efecto profundo en la dinámica del conflicto en Irlanda del Norte. La matanza aumentó el rechazo a la presencia británica entre amplios sectores de la comunidad nacionalista y contribuyó al reclutamiento de nuevos miembros por parte del IRA. A su vez, intensificó la polarización y la violencia que marcaron los años siguientes.
Legado y memoria
El episodio permanece en la memoria colectiva de Derry y de toda Irlanda del Norte. Cada año se celebran actos conmemorativos y en la ciudad pueden verse monumentos, placas y murales que recuerdan a las víctimas. La conclusión de la Investigación Saville y la disculpa oficial de 2010 fueron pasos importantes para el reconocimiento institucional del daño causado, aunque para muchas familias y comunidades las heridas siguen siendo profundas.
El Domingo Sangriento sigue considerándose uno de los acontecimientos más significativos y trágicos de los Problemas, en gran medida porque las personas muertas fueron abatidas por tropas del ejército británico y no por grupos paramilitares, lo que marcó un antes y un después en la percepción internacional del conflicto.