Dame Elizabeth "Liz" Rosemond Taylor DBE (27 de febrero de 1932 - 23 de marzo de 2011) fue una actriz británica-estadounidense, considerada una de las mayores estrellas del cine clásico de Hollywood y una destacada activista contra el SIDA. Nacida en Londres de padres estadounidenses, comenzó su carrera como actriz infantil y se convirtió en una figura internacional gracias a su talento, su presencia en pantalla y su vida personal ampliamente seguida por la prensa.
Trayectoria cinematográfica
Taylor protagonizó numerosas películas emblemáticas a lo largo de varias décadas. Entre sus papeles más recordados están Terciopelo nacional, El padre de la novia, Un lugar en el sol, Gigante, La gata sobre el tejado de zinc caliente y De repente, el último verano. Ganó el premio de la Academia a la mejor actriz por BUtterfield 8 (1960) y obtuvo un segundo Óscar por su interpretación en ¿Quién teme a Virginia Woolf? (1966), película en la que compartió cartel con su esposo de entonces, Richard Burton. Interpretaban personajes intensos y conflictivos, y su química en pantalla se convirtió en leyenda.
Su papel en Cleopatra (1963) la consolidó como ícono internacional; el rodaje, las producciones colosales y su romance con Burton atrajeron enorme atención mediática. A partir de la segunda mitad de la década de 1970 su actividad cinematográfica se redujo y combinó apariciones en televisión, teatro y proyectos puntuales en cine.
Activismo y filantropía
Desde mediados de la década de 1980, Taylor dedicó gran parte de su energía pública a la lucha contra el el VIH y el sida. Fue una de las primeras celebridades en hablar abiertamente sobre la crisis del SIDA, en financiar investigaciones y en presionar a gobiernos e instituciones para aumentar los recursos destinados al tratamiento y a la prevención. Cofundó la American Foundation for AIDS Research (amfAR) en 1985 y, en 1993, creó la Elizabeth Taylor AIDS Foundation para apoyar programas de prevención, atención y acceso a medicamentos en comunidades afectadas. Su trabajo ayudó a cambiar la percepción pública sobre la enfermedad y a movilizar donaciones significativas para la investigación y la asistencia a pacientes.
Vida personal y salud
La vida personal de Taylor fue intensa y pública. Se casó ocho veces con siete hombres distintos y su matrimonio con Richard Burton, con quien se casó en dos ocasiones, fue uno de los más conocidos de la época por su pasión y turbulencias. Tuvo hijos y sufrió a lo largo de los años múltiples problemas de salud que pusieron en riesgo su vida y requirieron intervenciones médicas y hospitalizaciones recurrentes.
A pesar de estas dificultades, siguió trabajando en causas benéficas y mantuvo su papel como figura influyente en el cine y la filantropía hasta sus últimos años. Falleció el 23 de marzo de 2011 en Los Ángeles por insuficiencia cardíaca congestiva, a los 79 años, tras un largo historial de problemas de salud.
Reconocimientos y legado
Taylor recibió numerosos galardones por su carrera artística y su labor humanitaria, entre ellos la Medalla Presidencial del Ciudadano, la Legión de Honor de Francia, el Premio Humanitario Jean Hersholt y el Premio a la Trayectoria del American Film Institute. El American Film Institute la ubicó entre las grandes leyendas del cine estadounidense, destacando tanto su habilidad interpretativa como su capacidad para influir fuera de la pantalla. Su combinación de actuación memorable y compromiso con la lucha contra el SIDA dejó un legado perdurable en la cultura popular y en la salud pública.
Filmografía destacada
- Terciopelo nacional
- El padre de la novia
- Un lugar en el sol
- Gigante
- La gata sobre el tejado de zinc caliente
- De repente, el último verano
- BUtterfield 8 (Óscar a la mejor actriz)
- Cleopatra
- ¿Quién teme a Virginia Woolf? (Óscar a la mejor actriz)
Elizabeth Taylor permanece en la memoria colectiva tanto por su contribución al cine clásico como por su valentía al enfrentar temas sociales difíciles en una época de estigma y silencio. Su trabajo en favor de las personas afectadas por el SIDA salvó vidas y ayudó a transformar políticas y actitudes a nivel internacional.

