Boris Abramovich Berezovsky (23 de enero de 1946 - 23 de marzo de 2013) fue un empresario ruso-británico, multimillonario e antiguo matemático. Alcanzó máxima notoriedad por los poderosos cargos y la influencia política que ejerció en la década de 1990, en los años del mandato de Boris Yeltsin. Su trayectoria combina éxitos empresariales, control de medios, relaciones con el poder y posteriores conflictos judiciales y políticos que lo llevaron al exilio en Reino Unido.

Formación y primeros pasos

Berezovsky se formó como matemático y trabajó en investigación antes de dedicarse a los negocios en la Rusia postsoviética. Aprovechó la apertura económica de los años 90 y las oportunidades de las privatizaciones para entrar en sectores clave como la industria automovilística, los hidrocarburos y los medios de comunicación.

Ascenso en los años 90 y vínculo con el poder

Durante la presidencia de Yeltsin, Berezovsky ocupó puestos influyentes, entre ellos el de subsecretario del Consejo de Seguridad de Rusia, y se le atribuye una relación cercana con la familia presidencial (era amigo de Tatyana, la hija de Yeltsin). En esa etapa tuvo capacidad para condicionar lo que publicaban los periódicos y lo que emitían las cadenas de televisión, con la consigna de no difamar al presidente. También participó activamente en la campaña de reelección de Yeltsin en 1996, un periodo en el que varios oligarcas consolidaron fortunas y poder político.

Sus intereses empresariales incluían importación de vehículos de lujo —se le atribuye haber importado coches Mercedes a Rusia— y participaciones en la industria automovilística (incluyendo negocios relacionados con Avtovaz, fabricante de los Lada). Fue propietario de la petrolera Sibneft y además controló activos mediáticos importantes, lo que le dio una doble influencia económica y política.

Principales empresas y activos

  • Sibneft: participación significativa en el sector petrolero.
  • Participaciones en la industria automotriz vinculadas a Avtovaz y al comercio de vehículos.
  • Control y participación en medios de comunicación, con capacidad para influir en cadenas de televisión y prensa.

Conflicto con Putin y exilio

Tras la llegada al poder de Vladimir Putin, cambió el equilibrio de fuerzas en Rusia. Berezovsky perdió influencia paulatinamente frente a la nueva clase gobernante y, frente a investigaciones penales y disputas por activos, se trasladó a Londres, donde recibió asilo político y vivió exiliado. Desde allí se declaró opositor a Putin y apoyó a diversas figuras críticas con el Kremlin.

Acusaciones, investigaciones y pleitos

Las autoridades rusas le acusaron de delitos financieros y en algunos casos le responsabilizaron, sin pruebas concluyentes aceptadas en el extranjero, de tramas destinadas a perjudicar a críticos del poder o de vínculos con actos violentos. En Rusia fue investigado por supuestos fraudes y malversación; en Suiza hubo pesquisas sobre transacciones y blanqueo de capitales que generaron bloqueos temporales de activos. Berezovsky negó repetidamente las acusaciones.

En el Reino Unido protagonizó varios procesos civiles muy publicitados. El más conocido fue el juicio contra el magnate Roman Abramovich (2011–2012), en el que Berezovsky reclamó haber sido socio de Abramovich en negocios petrolíferos. El Tribunal Superior de Londres desestimó las reclamaciones de Berezovsky y calificó su testimonio de poco fiable, lo que dañó seriamente su reputación pública en el extranjero.

Controversias relacionadas con asesinatos de críticos

Berezovsky declaró ser objetivo de intentos de asesinato (por ejemplo, en 1994 sufrió un atentado fallido) y atribuyó estos ataques a agentes estatales rusos. Por otro lado, las autoridades rusas le acusaron de intentar matar a varios críticos del Kremlin —entre los que mencionaron a críticos como Alexander Litvinenko y la periodista Anna Politkovskaya— acusaciones que él negó. El caso de Litvinenko, asesinado en Londres en 2006 por envenenamiento con polonio-210, fue investigado internacionalmente y atribuido por investigadores británicos a agentes rusos; Berezovsky apoyó públicamente a Litvinenko y participó en exposiciones de denuncias contra el Kremlin.

Muerte

Berezovsky falleció el 23 de marzo de 2013 en Sunninghill, Berkshire, Inglaterra, a los 67 años. Residía en Londres. Dos días después, la policía informó que la causa de la muerte fue un ahorcamiento; en el momento del anuncio se dijo que no había signos externos de lucha. Su muerte suscitó controversias y teorías diversas, y fue objeto de investigación por parte de las autoridades locales.

Legado

Berezovsky es una figura controvertida y representativa de la compleja época de las privatizaciones y la consolidación de los oligarcas en la Rusia postsoviética. Para algunos fue un emprendedor y defensor de la oposición al Kremlin; para otros fue un símbolo de prácticas empresariales opacas y del uso político de los medios. Su vida combina logros empresariales, influencia política y un final que aumentó aún más las controversias en torno a su figura.