La temporada 1984-85 de la National Hockey League (NHL) fue la 68.ª edición oficial del campeonato profesional de hockey sobre hielo. Veintiún equipos disputaron una campaña regular de ochenta partidos cada uno, confirmando la estructura por conferencias y divisiones de la época y un calendario que conducía a unas eliminatorias intensas y competitivas. La temporada combinó partidos de alta anotación con propuestas tácticas más conservadoras y sirvió de marco para la consolidación de varias trayectorias individuales y colectivas.

Formato y desarrollo de la temporada

El calendario regular mantuvo el formato clásico de 80 encuentros por equipo, con clasificación para los playoffs mediante posiciones en la conferencia y en las distintas rondas eliminatorias. Los enfrentamientos de postseason respetaron la tradición de series al mejor de siete, y la postemporada ofreció sorpresas regionales y enfrentamientos entre estilos: equipos orientados al ataque rápido frente a escuadras más físicas y ordenadas defensivamente. La liga, en ese momento, combinaba franquicias históricas con otras que buscaban asentarse competitivamente.

Equipos y jugadores destacados

En lo deportivo, los Edmonton Oilers revalidaron su condición de potencia: lograron su segunda Copa Stanley consecutiva gracias a un plantel joven y talentoso que marcó la pauta ofensiva en la década. El equipo contaba con nombres que se integraron en la memoria colectiva del hockey, y su estilo de juego, rápido y creativo, atrajo la atención internacional.

  • Wayne Gretzky, figura emblemática del periodo, por su capacidad para generar juego y definir partidos.
  • Mark Messier, por su juego físico y liderazgo dentro y fuera del hielo.
  • Jari Kurri y Paul Coffey, por su contribución en la ofensiva y en la transición del juego.
  • Grant Fuhr, como guardameta que aportó seguridad en momentos decisivos.

Los Philadelphia Flyers alcanzaron la final de la Copa Stanley y ofrecieron una postemporada sólida, apoyada en una defensa consistente y actuaciones destacadas en rondas previas, lo que les permitió medirse a Edmonton en la serie decisiva.

Playoffs y la final

Los playoffs de aquella temporada estuvieron marcados por series competitivas y por la capacidad de los Oilers para imponerse en momentos clave. La final entre Edmonton y Philadelphia terminó con una ventaja clara para Edmonton, que ganó la serie y confirmó una etapa de dominio que definiría buena parte de la segunda mitad de la década de 1980. La combinación de jóvenes talentos y una filosofía ofensiva coherente fueron determinantes en el resultado final.

Cambios en la transmisión televisiva en Canadá

Fuera del hielo, uno de los cambios más relevantes tuvo lugar en la difusión televisiva en Canadá. Por primera vez desde que existían emisiones regulares de hockey, la CBC dejó de ser la única cadena que ofrecía partidos nacionales. La cervecera Molson continuó patrocinando el histórico programa Hockey Night in Canada de los sábados, mientras que la compañía rival asumió una nueva franja al emitir encuentros los viernes en la CTV. Ambas cadenas se repartieron la cobertura de la postemporada y las finales, lo que supuso una mayor competencia comercial por los derechos y una oferta televisiva más variada para los aficionados canadienses.

Legado y repercusión

La temporada 1984-85 es recordada por consolidar a los Oilers como una dinastía emergente y por subrayar la influencia de jugadores cuya proyección superó el ámbito nacional. A nivel institucional, el reparto de emisiones en Canadá marcó un precedente en la comercialización de derechos y en la forma en que los aficionados accedían a los partidos. Además, la década de los ochenta en la NHL facilitó una mayor profesionalización de la cobertura mediática y un interés creciente fuera de Norteamérica, lo que contribuyó a la expansión y modernización gradual de la liga.